EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf

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Núm. 1: Éxodo 2:1-14
Núm. 2: La vuelta de Cristo es invisible (rs pág. 435 párr. 3-pág. 436 párr. 1)
*** rs pág. 435-pág. 436 Vuelta de Cristo ***
¿Volverá Cristo de modo que sea visible a los ojos humanos?
Juan 14:19: “Un poco más y el mundo ya no me contemplará, mas ustedes
[los apóstoles fieles de Jesús] me contemplarán, porque yo vivo y ustedes vivirán.” (Jesús había prometido a sus apóstoles que él volvería y los llevaría al
cielo para que estuvieran con él. Ellos podrían verlo porque serían criaturas
celestiales como él. Pero el mundo no lo vería de nuevo. Compárese con
1 Timoteo 6:16.)
Hech. 13:34: “[Dios] lo resucitó [a Jesús] de entre los muertos destinado a
nunca más volver a la corrupción.” (El cuerpo humano por naturaleza es corruptible. Por eso en 1 Corintios 15:42, 44 se emplea la palabra “corrupción” en
una construcción paralela con la expresión “cuerpo físico”. Jesús jamás volverá
a tener un cuerpo de ese tipo.)
Juan 6:51: “Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguien come de este
pan vivirá para siempre; y, de hecho, el pan que yo daré es mi carne a favor de
la vida del mundo.” (Puesto que lo ha dado, Jesús no vuelve a tomarlo. Así, no
priva a la humanidad de los beneficios del sacrificio de su vida humana perfecta.)
INFORMACION ADICIONAL:
*** w82 1/3 pág. 6 ¿Pudiera volver Cristo invisiblemente? ***
La cuestión ahora es: Si Jesús dio señales visibles para indicar su presencia,
su vuelta misma, ¿estaría él entonces personalmente visible, o invisible? En vez
de aceptar ideas tradicionales sobre esto, dejémonos guiar por lo que indican las
Escrituras. Por ejemplo, el apóstol Pedro escribió lo siguiente en su primera carta
inspirada: “Pues, hasta Cristo murió una vez para siempre respecto a pecados,
un justo por los injustos, para conducir a ustedes a Dios, habiendo sido muerto
en la carne, pero hecho vivo en el espíritu.” (1 Pedro 3:18) El apóstol Pablo añade al testimonio, al decir: “Por consiguiente, de ahora en adelante nosotros no
conocemos a nadie según la carne. Aun si hemos conocido a Cristo según la
carne, ciertamente ya no lo conocemos así.”—2 Corintios 5:16.
Si Jesús fuera a volver en la carne, ¿beneficiaría esto realmente a la humanidad, o sería contrario a nuestros intereses? De hecho, ello pondría en tela de
juicio la validez de su sacrificio y el propósito de su primera venida a la Tierra.
Cristo mismo dijo: “Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguien come de este
pan vivirá para siempre; y, de hecho, el pan que yo daré [no: prestaré temporalmente] es mi carne a favor de la vida del mundo.” (Juan 6:51) Su sacrificio es la
base para la redención de la humanidad, y su resurrección a la vida de espíritu
significa que tenemos un abogado compasivo para defendernos. Por eso Pablo
escribió: “Cristo Jesús es el que murió, sí, más bien el que fue levantado de entre los muertos, que está a la diestra de Dios, que también aboga por nosotros.”
La humanidad no ganaría nada si Cristo hubiera de abandonar esa posición para
aparecer en la carne en la Tierra.—Romanos 8:34.
Semana del 31 de Marzo
EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático
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