ListaPeliculas EfectosEspeciales.pdf

Vista previa de texto
John P. Fulton, el padre de “El Hombre Invisible” (1933) de James Whale.
La vida profesional de John Philipps
Fulton abarca casi tres generaciones en
el mundo de los efectos visuales.
En 1931, asociado con Charlie Baker,
fundó el departamento de efectos
especiales de la Universal e inauguró su
labor con todo un clásico, Frankenstein
(1931), a las ordenes de James Whale.
En 1933, también a las órdenes de James
Whale,
logró
un
efecto
visual
sorprendente en El hombre invisible,
haciendo creer a los espectadores en los
efectos de aquella droga llamada
monocaína que en el guión era el germen
de la invisibilidad.
Las secuencias en las que el protagonista
es completamente invisible eran sencillas
de simular mediante finos alambres, pero
para lograr las tomas de invisibilidad
parcial, cuando el personaje está a medio
vestir, fue preciso realizar numerosas
sobreimpresiones y trucajes de ocultación
o mate. Para ello se cubría al actor con
unas mallas negras por debajo de su ropa,
de forma que al filmarle frente a una pantalla de terciopelo negro diera la imagen de unas
ropas que se movían solas. Esta imagen se positivaba y después se hacía un duplicado
del negativo. Este último se intensificaba para crear una orla o silueta mate. Mediante
una copiadora se componía un duplicado del positivo del fondo, utilizando la orla en el
lugar en el que habría de situarse el hombre invisible. Posteriormente el proceso se
repetía, incorporando, en el positivo intensificado del fondo, el negativo trucado. De esta
forma se obtenía un negativo compuesto en el que se reflejaban ambas imágenes.
Llegaron a retocarse mediante trucajes alrededor de 64.000 imágenes de El hombre
invisible, lo que da una idea de la magnitud del trabajo de Fulton.
