PROGRAMA PREESCOLAR 2011.pdf


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boró, construir con bloques (poner llantas, volante y otras piezas a un carrito, construir
objetos diversos con piezas) y formar figuras con el tangram, contribuyen a que las
niñas y los niños desarrollen la percepción geométrica e identifiquen la relación entre
las partes y el objeto.
tomando en cuenta que la percepción es individual, se recomienda que cuando
se trate de formar figuras con el tangram o construir algo específico con bloques (no
sólo torres), cada niña y niño cuente con su propio material, porque les da la posibilidad de que se percaten cómo un mismo modelo puede armarse acomodando las
piezas de maneras diferentes. resulta complicado tratar de construir una figura con
el tangram, con alguien que tiene su propia percepción de las formas, el espacio y las
posiciones de las piezas.
Cuando se coloca un objeto o una construcción al centro de una mesa o de un
círculo formado por las niñas y los niños, y cada quien dibuja lo que ve –no lo que
sabe– del objeto que tiene enfrente, llegan a darse cuenta que las representaciones
del mismo objeto son diferentes.
Como se puede apreciar, un aspecto esencial en cuanto al dominio del espacio es

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que las niñas y los niños se apropien de un lenguaje que les posibilite nombrar, comparar,
comunicar posiciones, describir e identificar objetos, así como indicar oralmente movimientos.
En relación con las nociones de medida, cuando las niñas y los niños se ven involucrados en situaciones que implican, por ejemplo, explicar cómo se puede medir el tamaño
de una ventana, ponen en práctica herramientas intelectuales que les permiten proponer
unidades de medida (un lápiz, un cordón), realizar el acto de medir y explicar el resultado
(marcando hasta dónde llega la unidad tantas veces como sea necesario para ver cuántas
veces cabe la unidad en lo que se quiere medir y llegar a expresiones del tipo: “esto mide
8 lápices y un pedacito más”), lo cual implica establecer la relación entre la magnitud que
se mide y el número que resulta de medir (cuántas veces se usó el lápiz o el cordón).
La construcción de nociones de forma, espacio y medida en la educación preescolar está íntimamente ligada a las experiencias que propicien la manipulación y comparación de materiales de diversos tipos, formas y dimensiones, la representación y
reproducción de cuerpos, objetos y figuras, y el reconocimiento de sus propiedades.
Para estas experiencias constituye un recurso fundamental el dibujo, las construcciones
plásticas tridimensionales y el uso de unidades de medida no convencionales (un vaso
para capacidad, un cordón para longitud).
Durante las experiencias en este campo formativo es importante favorecer el uso
del vocabulario apropiado, a partir de las situaciones que den significado a las palabras
“nuevas” que las niñas y los niños pueden aprender como parte del lenguaje matemático (la forma rectangular de la ventana o la forma esférica de la pelota, la mitad de una
galleta, el resultado de un problema, etcétera).