PROGRAMA 2° PRIMARIA 2011.pdf

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Tercera etapa
Se establece relación entre aspectos sonoros y aspectos gráficos del lenguaje,
transitando, a su vez, por tres momentos denominados hipótesis: silábica, silábi
ca-alfabética y alfabética.
• Hipótesis silábica. En esencia, una letra representa una sílaba de la palabra escrita.
• Hipótesis silábica-alfabética. Representa un momento de transición que fluctúa
entre la representación de una letra para cada sílaba o para cada sonido. En
este tipo de escrituras las sílabas se representan con una o varias letras indis
tintamente.
• Hipótesis alfabética. Cada letra representa un sonido, lo que hace que la escri
tura se realice de manera muy cercana a lo convencional (sin norma ortográfica).
* Cuadro elaborado a partir de Myriam Nemirovsky (1999), Sobre la enseñanza del lenguaje escrito… y temas
aledaños, México, Paidós.
Es importante señalar que las etapas descritas no tienen una relación directa
con la edad de los niños, ya que el tránsito por las mismas depende del contacto
que tengan con textos, y si bien aprender a escribir es un proceso individual que
cada alumno recorre, se trata de la apropiación de un objeto de construcción social,
y no que su adquisición sea un acto aislado. Ésta es la razón por la que se hace
hincapié en acercar a los niños, desde que se inicia el trabajo en el aula, a diversas situaciones de lectura y escritura, ya que cuando ellos tienen acceso a materiales escritos, se esfuerzan por leer los que están a su alrededor: letreros, carteles, nombres
escritos, títulos de libros, etiquetas e impresos en general, lo que sucede antes de
ingresar a la escuela.
La adquisición del sistema de escritura se favorece a partir de la reflexión que
hacen los niños de elementos planteados por el docente, como ¿para qué sirven las
letras?, ¿qué representan?, ¿qué “pistas” gráficas sirven para saber qué es lo que
está escrito?, ¿qué letras y cuántas son adecuadas para escribir algo? Precisamente
debido a que el contacto con textos es fundamental para que comiencen la alfabetización formal es que se privilegian las actividades de lectura y escritura desde el
primer momento, porque se busca potencializar el interés de los niños por saber qué
representa la escritura y de qué manera lo hace. El programa de primer grado no
señala que los niños deban leer de manera convencional al concluir el primer año de
primaria, sino que se busca ponerlos en contacto con los textos y que comiencen a
leer y escribir, en este caso, con apoyo del docente, ya que se considera el primer
ciclo de la educación primaria para el proceso de adquisición de la lectura y escritura
de forma convencional.
De esta forma, al tener oportunidades de leer y escribir los alumnos ponen en
acción lo que piensan sobre la escritura y con ello reelaboran sus planteamientos, y logran concepciones cada vez más cercanas a lo convencional. El contacto permanente
con la lengua escrita hace que, poco a poco, amplíen su repertorio gráfico y pasen, por
ejemplo, de emplear pseudoletras, incluso combinando letras y números, a “escribir”
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