PLAN DE ESTUDIOS 2011 EDUCACION BASICA.pdf

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Campos de formación para la Educación Básica
Los campos de formación para la Educación Básica organizan, regulan y articulan los
espacios curriculares; tienen un carácter interactivo entre sí, y son congruentes con
las competencias para la vida y los rasgos del perfil de egreso. Además, encauzan la
temporalidad del currículo sin romper la naturaleza multidimensional de los propósitos
del modelo educativo en su conjunto.
Asimismo, en cada campo de formación se expresan los procesos graduales del
aprendizaje, de manera continua e integral, desde el primer año de Educación Básica
hasta su conclusión, permitiendo la consecución de los elementos de la ciudadanía
global y el carácter nacional y humano de cada estudiante: las herramientas sofisticadas que exige el pensamiento complejo; la comprensión del entorno geográfico e
histórico; su visión ética y estética; el cuidado del cuerpo; el desarrollo sustentable, y la
objetividad científica y crítica, así como los distintos lenguajes y códigos que permiten
ser universales y relacionarse en una sociedad contemporánea dinámica y en permanente transformación.
Los campos de formación para la Educación Básica son:
• Lenguaje y comunicación.
• Pensamiento matemático.
• Exploración y comprensión del mundo natural y social.
• Desarrollo personal y para la convivencia.
Campo de formación: Lenguaje y comunicación
La finalidad del campo de formación Lenguaje y comunicación es el desarrollo de competencias comunicativas a partir del uso y estudio formal del lenguaje.
A lo largo de la Educación Básica se busca que los alumnos aprendan y desarrollen habilidades para hablar, escuchar e interactuar con los otros; a identificar problemas y solucionarlos; a comprender, interpretar y producir diversos tipos de textos, a
transformarlos y crear nuevos géneros y formatos; es decir, reflexionar individualmente
o en colectivo acerca de ideas y textos.
Es importante reconocer que cada alumno posee un bagaje previo correspondiente,
por un lado, a su plataforma cultural y social y, por otro, al entorno generacional que le
corresponde por acumulación histórica. En este sentido, sabemos que el aprendizaje de
la lectura y la escritura hace cinco décadas no significaba lo mismo que en la actualidad.
La habilidad lectora en el siglo XXI está determinada por significados diferentes. En
el siglo XX, la lectura traducía predominantemente secuencias y lineamientos convencionales, y en la actualidad es la base del aprendizaje permanente, donde se privilegia
la lectura para la comprensión, y es necesaria para la búsqueda, el manejo, la reflexión
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