INFORME NACIONAL SOBRE VIOLENCIA DE GENERO 2009.pdf


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capítulo 1 Cultura de género y estereotipos

© ENRIQUE CEDEÑO

Actitudes y comportamientos
de los padres y madres
Es posible derivar algunos indicios respecto de las
relaciones que se establecen a partir del género en la
familia, así como ciertos escenarios de violencia que
se presentan, al analizar las situaciones que los niños
y niñas de 4º y 5º de primaria plantean que suceden
en su hogar (Cuadro 1):
Cuadro 1
Situaciones de violencia
que ocurren en el hogar
(% de respuestas)
En mi casa manda mi mamá

44.0

En mi casa manda mi papá

42.8

Mi mamá me pega

31.0

Mi mamá y mi papá consienten más a las hijas

25.8

Mi papá me pega

22.4

A los hijos hombres los dejan salir a jugar y a las
mujeres no

19.0

Mi papá no quiere que los hijos hombres
estudien porque tienen que ayudarlo con su
trabajo

5.9

Mi mamá le pega a mi papá

4.6

Mi papá le pega a mi mamá

4.5

Mi papá no quiere que las hijas estudien porque
no es cosa de mujeres

4.3

Nada de esto pasa en mi casa

4.6

No sabe/NC

25.5

En cuanto al trato diferencial de los padres y madres
hacia hijos e hijas, se encuentra que casi una quinta
parte del alumnado menciona que a los hijos los dejan
salir a jugar y a las hijas no. Esto puede deberse a una
característica que se atribuye a lo masculino y tiene
que ver con cómo se brindan mayores libertades para los hijos y más control para las niñas. Así, a ellos se
les permite “experimentar, conocer y autoconstruirse;
de ahí que necesite cierta permisividad para los vicios,
para aventurar, para actuar, debe salir para sobrevivir
en el mundo.”4 En cuanto a lo que se enseña a las niñas, se menciona que “es necesario formarles valores
morales porque ellas son más susceptibles a ser cuestionadas, criticadas por la sociedad cuando no cumplen con las normas establecidas”5; debido a esto, se
pone mayor atención en inculcarles cualidades como
la decencia, el recato y demás actitudes que implican como base la prohibición de ciertas conductas.
Ello ocurre también en el caso de los niños, aunque
es menester subrayar que los valores que se les inculca son distintos y en muchas ocasiones hasta contradictorios con las actitudes que se espera que tengan
las mujeres.
Por otro lado, se observa que más de una cuarta parte refiere que ambos padres consienten más a
las hijas, lo que puede estar relacionado con la creencia de que las mujeres son más sensibles que los hombres, lo que puede generar una mayor cercanía emocional por parte de papá y mamá hacia ellas; a su
vez, esto puede contribuir con la percepción de que
son más consentidas, pudiendo esta actitud fungir
como un sinónimo de cuidado o protección, inclusive. Respecto de la crianza de niños y niñas, se menciona que “la relación afectiva es diferente […] a
ellas se les demuestra el cariño con caricias, con besos, abrazos, existe más contacto del padre con las
hijas que con los hijos […] Otra diferencia que perciben los varones es que la mujer necesita más protección debido a que es frágil, sensible y delicada”6.
Por último, es importante la situación que se señala en las respuestas de más del 40 por ciento del
alumnado de 4º y 5º de primaria acerca de que su mamá y/o su papá les pega, ya que nos indican el uso de
la violencia física como parte de la educación que se
da actualmente a los(as) menores de edad, contrario a
lo que se establece en los derechos de la infancia.
4 Laura Torres, Vázquez, Diferencias paternas en la crianza de
hijos e hijas: estudio de casos, en J. G. Figueroa Perea, L. Jiménez
y O. Tena (coords.), Ser padres, esposos e hijos: Prácticas y valoraciones de varones mexicanoS, El Colegio de México. México,
2006, p. 344 (Haciendo referencia a lo planteado por Olavarría,
2000a).
5 Idem.
6 Ibid., p. 348.

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