Sexenio de Luis Echeverría Alvarez.pdf


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La política económica
Considerado como un país dinámico, con moneda sólida, un buen pagador y con
“todo controlado” México daba una imagen positiva al exterior. La economía era
cada vez más diversificada en términos de ocupación, producción y exportaciones.
Según Carlos Tello, para 1970, en México se cumplían 35 años de paz
posrevolucionaria, de una economía predominantemente agrícola y rural se había
transformado en buena medida en una en su mayoría urbana e industrial. Pero
esto era solo una cara de la moneda, Hacia el año de 1970 el número de hombres
desempleados aumentaba, los servicios educativos eran deficientes. En salud,
sanidad y vivienda los servicios tenían un retraso de lustros. Las mejoras en el
transporte por carreteras contrastaban con la marginación de las zonas rurales y el
estancamiento del ferrocarril y el mercado interno. Los acontecimientos del jueves
de Corpus, la situación de recesión y desempleo pusieron en entredicho la política
puesta en marcha Echeverría. Se abrió entonces la época del populismo
mexicano, Luis Echeverría intentó reanimar a la economía aumentando el gasto
público lo que se confundió con progreso, sin embargo, esto se convirtió en una
crisis económica que afectó sobre todo a quienes tenían menores ingresos.
Los avances en materia económica que se dieron durante su mandato no fueron
suficientes para detener ni sobrepasar la crisis económica internacional que
enfrentaba el país y provocada por la escasez de petróleo. Ante ello disminuyó la
inversión privada, el gasto público aumentó de forma considerable, emitiendo
papel moneda sin valor y la deuda externa aumentó de 6,000 millones de dólares
que había heredado Díaz Ordaz a más de 20,000 millones. Compró empresas al
borde de la quiebra para sostener los empleos, pero a costa de ineficiencias y
corrupción. Durante su gobierno el tipo de cambio fijo que existía desde 1954, de
$ 12.50 por dólar, al final de su sexenio llegó a los 20 por dólar. En 1976, al
entregar la Presidencia a López Portillo se produjo una nueva devaluación de la
moneda, lo cual se afirma como causa, más tarde, de la crisis nacional.