PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

Vista previa de texto
4.- LA GAVIOTA Y EL PESCADOR
Una gaviota amaneció volando muy alto sobre el mar. Allá abajo divisó,
haciendo espumas entre tanto azul, la barca de un pescador.
-¡Ah, si yo tuviera una red como la de ese hombre –se dijo la gaviota- no
tendría por qué resignarme a agarrar un solo pez tras varios intentos de picada en
el agua!
A su vez, el pescador, embelesado con el vuelo de la gaviota, se decía:
-Si tuviera el privilegio de ver desde lo alto lo que puedo pescar, no me
aventuraría tanto en aguas profundas y ni siquiera me alejaría de la costa en la
madrugada, cuando todo pescador es ciego y su oído anda extraviado en la
inmensidad.
Muchas personas gastan su vida sin atreverse a ser ellos mismos, sin
plantearse cómo en realidad quieren ser o cuál es su misión en la vida. Viven
desgarrados por el afán de imitar a otros, por el deseo de parecerse o ser como
alguien a quien envidian o admiran.
Educar es ayudar a cada alumno a ser lo que está llamado a ser. A
quererse, aceptarse y potenciar todos sus talentos y posibilidades, sabiendo que
él es único e irrepetible. Vivir es construirse. La vida exige una lucha tenaz por
llegar a ser uno mismo. Sólo ayudarás a otros a ser, si tú te esfuerzas por serlo, si
vives comprometido en tu permanente crecimiento interior. Para ayudar a otros a
ser auténticos y buenos, tú tienes que esforzarte día a día por ser cada vez mejor.
Sólo es posible respetar y querer a los demás si uno empieza respetándose
y queriéndose a sí mismo, lo que implica aceptarse y valorarse por lo que uno es,
y no por lo que aparenta ser, ni por lo que tiene o dice tener. Recuerda y vive
intensamente el poema Yo soy yo de Virginia Satir:
En todo el mundo, no hay nadie exactamente como yo.
Hay personas que tienen algunas partes en que se parecen a mí,
pero nadie es idéntico a mí.
Por lo tanto, todo lo que sale de mí
es auténticamente mío porque yo sola lo elegí.
Todo lo mío me pertenece –cuerpo,
incluyendo todo lo que éste hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes que perciben;
mis sentimientos, cualesquiera que estos puedan sercoraje, alegría, frustración, amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que salgan de ella,
agradables, dulces o bruscas, justas o injustas;
mi voz, fuerte o suave;
12
