La princesa ha vuelto.pdf

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Princesa, dulce princesa,
tomaste el camino largo,
pues llevabas en ti
la consigna de justicia,
amor, paciencia y fe
que te habían dado
por mandato.
Fiel hasta cumplirlo
y sin pensar en tu corona,
llenaste de riquezas
nuestras vidas.
Llego el momento,
el Rey salió a la puerta,
y llamando a su hija,
muy amada..
Leyó y buscó tu nombre escrito
con tu puño y sellado
con Su sangre,
complacido pues
su obra en ti
era completa...
Anhelaba compartirte
con los ángeles
Colocar una corona
en tu cabecita blanca.
