manual de desobediencia económica .pdf


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todas las personas puedan interaccionar equitativamente y sin agentes
intermediarios.
Las monedas libres son una oportunidad para restar hegemonía al capitalismo. Podrían sustituir progresivamente al euro mientras garantizan
abundancia, ya que cada individuo es partícipe de la creación de recursos
para cubrir las necesidades colectivas, poniendo al servicio de la comunidad sus habilidades y conocimientos.
Una red de intercambio puede ser movida por una pequeña masa crítica
(30-40 personas próximas o distantes entre sí serían suficientes) que se
asocia a nivel local para impulsar relaciones económicas basadas en la
confianza y en la proximidad, sobre un rango de acción biorregional.
Como herramienta de transición. que inevitablemente convive con la economía capitalista, debemos promover un sistema mixto en el que se complementen el sistema LETS y el cambio de moneda. El sistema LETS
(Local Exchange Trading System) define las pautas para promover redes
de intercambio local en las que no existen intereses sobre los intercambios. La moneda se genera cuando se produce un intercambio (el ofertante
suma un saldo positivo equivalente al valor acordado del intercambio y el
demandante resta un saldo negativo), permitiendo el saldo negativo según
acuerde la red.
En cuanto al cambio de moneda, se suele permitir cambiar moneda oficial
(Euro) por moneda libre pero nunca al revés, ya que el camino emprendido
es el de restar hegemonía a la economía capitalista.
Además hablamos de la transparencia que requiere esta nueva forma de
entender la economía basada en la confianza. Para ello, se utilizan los
sistemas virtuales de gestión de redes de intercambio, que no son más
que aplicaciones informáticas conectadas a internet y que sirven para el
registro de los intercambios.
Se trata de aplicaciones informáticas similares a las que utilizamos en las
entidades bancarias para la gestión de nuestras cuentas, con la diferencia
que los datos básicos de saldo y movimientos están accesibles a todos los
miembros de la red.
Los sistemas que tienen como soporte de intercambio el papel-moneda
son frágiles en esencia, ya que además del peligro de las falsificaciones y
el coste de la impresión de los billetes, no permiten saber las fluctuaciones
que se dan en el sistema, debido a que no sabemos la cantidad de dinero
con el que cuenta cada persona.
El CES (Community Exchange System) es un sistema gestor de moneda
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No hay suficiente con la indignación. Y sólo el compromiso que vaya acompañado de una actitud de insumisión frente al poder político-financiero, podrá
llevarnos a conseguir nuestros objetivos. No hay seguridad a corto plazo que
pueda ser excusa para dejar el compromiso social para después. Con el apoyo mútuo nos ayudaremos en las dificultades; desde la autogestión podemos
solucionar los problemas de vecinos y vecinas, mucho mejor que como lo está
haciendo el Estado.
Salir a la calle hasta agotarnos no es suficiente, necesitamos que dejes de
obedecer, que dejes de mandar, que dejes de pagar la hipoteca, que dejes de
pagar tus impuestos al Estado para pagarlos directamente al pueblo, que dejes de comprar en multinacionales, que dejes de aceptar discriminaciones de
cualquier tipo. Sean cuales sean tus cadenas, rómpelas.

ACCIONES INDIVIDUALES DE DESOBEDIENCIA ECONOMICA
LA INSUMISIÓN FISCAL COMO ESTRATEGIA DE REBELDÍA
Como se ha explicado en páginas anteriores, la desobediencia civil es una herramienta fundamental para ir aumentando el empoderamiento popular hacia
la autogestión.
Los Presupuestos Generales del Estado para el 2012 suponen un ataque para
las necesidades reales de la población. Se reduce un 21,9% el presupuesto de
educación y cultura, un 6,9% el de sanidad, 31,7% el de vivienda, agricultura
y medio ambiente el 31,2% y las prestaciones del paro 5,4%.
Mientras sucede una progresiva privatización de todo lo público, mientras se
nombra a la crisis como causante de la falta de recursos, mientras se despilfarra dinero público en intereses de los de arriba, los proyectos realmente públicos en los que estamos trabajando los y las de abajo, suelen adolecer de falta
de esos recursos para consolidarse. Para revertir esa situación, es necesario
derivar una importante cantidad de esos recursos por la vía directa mediante
la desobediencia fiscal.
Por ello, desde esta publicación, participamos del llamado para iniciar y extender una acción de insumisión fiscal al Estado español y hacia aquellos que
lo controlan, como acción consecuente para demostrar que no pagaremos sus
deudas, porque no reconocemos la actual Constitución. Una desobediencia
fiscal que sirva para alimentar la autogestión de las asambleas y desde éstas,
dar prioridad absoluta a la financiación participativa de los recursos que consideramos realmente públicos.
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