Agua fría, pausa vagal 20260416 105324 0000.pdf

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Cómo usarlo de forma sencilla
Prepara un cuenco con agua y hielo.
Relájate y concéntrate en este momento.
Respira de forma consciente.
Siente cómo el aire entra por la nariz
y recorre tu cuerpo.
Deja a un lado los pensamientos.
Solo siente el aire.
Cuando lo notes,
sumerge el rostro en el agua
unos segundos.
Después, observa qué cambia:
la respiración,
la tensión,
el pecho,
la cabeza.
Si no te sienta
bien, para.
