Informe Pandemia 241121.pdf

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hablar de “círculo vicioso" periodismo-política. La gran mayoría de los "medios de
comunicación" amplificaron la ciencia fraudulenta y la presión política que impulsa
los mandatos de la mascarilla. Solo algunos medios de comunicación
independientes y algunos expertos verdaderamente independientes, cuestionaron
la validez de la evidencia subyacente. Sin embargo, sus voces fueron reprimidas
debido a que las dudosas organizaciones de "verificación de hechos" aplicaron con
entusiasmo las pautas oficiales y restringieron o censuraron muchos artículos y
vídeos que criticaban las mascarillas.
Llegamos al punto culminante, el aspecto sociológico (que explica no sólo el tema
de la mascarilla, también todo lo demás relacionado con la supuesta pandemia),
la falta de capacidad propia de pensamiento de la mayoría de los ciudadanos que
les impide, probablemente por disonancia cognitiva (el psicólogo social Leon
Festinger sugirió que los individuos tienen una fuerte necesidad de que sus
creencias, actitudes y su conducta sean coherentes entre sí, evitando
contradicciones entre estos elementos. Cuando existe inconsistencia entre éstas,
el conflicto conduce a la falta de armonía de las ideas mantenidas por la persona,
algo que en muchas ocasiones genera malestar), cuestionar el discurso oficial y
los “círculos viciosos" inherentes a él; impulsados y espoleados por esos que
llamamos “médicos” o “sanitarios" y que en su mayoría faltan al juramento que
han hecho de velar por el bienestar de los pacientes, simplemente, para salvar su
estatus de vida o, quizá, porque sufren también de disonancia cognitiva. Después
de que los mandatos de mascarillas se implementaron a nivel mundial y se
gastaron cientos de miles de millones de euros en ellas, pronto se hizo evidente,
una vez más, que las máscarillas simplemente no funcionan contra las epidemias
de virus respiratorios. Pero en ese momento, ni los políticos, ni los 'expertos en
salud', ni los ciudadanos engañados que tuvieron que usarlas durante meses
quisieron admitirlo.
En la práctica, la parte filtrante de las mascarillas suele estar compuesta de fibras
de polipropileno con un diámetro de unos 5 micrómetros, las cuales dejan poros
de entre 10 y 20 micrómetros, mucho mayores que el tamaño típico de virus y
bacterias. La eficacia del filtrado depende por tanto del espesor del filtro: cuanto
más grueso sea, mayor será el número de eventos de captura.
Existen diferentes tipos de dispositivos:
Los principales tipos de mascarillas usados por la población son cuatro: de tela,
higiénicas, quirúrgicas y de alta protección o FFP2 (en algunos lugares N95, con
una eficacia equivalente)/ FFP3.
Las mascarillas de tela pueden tener una amplia variedad de propiedades,
dependiendo de las características de los materiales usados en su confección,
pero en muchos casos no están homologadas en cuanto a su nivel de filtración.
En el caso de las mascarillas higiénicas, su eficacia es limitada y no se
recomienda su uso para prevenir la trasmisión del virus.
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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