Informe Pandemia 241121.pdf

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A partir de sus modelos, el servicio británico de salud volvió a la carga con algo
insólito: las “vacunas” han evitado 23.4 millones de infecciones en Inglaterra. La
sanidad cada vez habla menos de lo que ha pasado y más sobre lo que podría
haber pasado. Se llama ciencia-ficción.
El 12 de marzo de 2020, el Primer Ministro hizo una declaración en la que
aconsejaba que “si tiene síntomas de coronavirus, por leves que sean (tos
continua o fiebre alta) debe quedarse en casa durante al menos 7 días para
proteger a los demás y ayudar a frenar la propagación de la enfermedad”. Por
desgracia, cinco días más tarde, Neil Ferguson presentó sus alarmantes
predicciones, calculadas a partir de modelos matemáticos, de que el Reino Unido
iba a perder 250 000 personas si no se tomaban medidas estrictas.
Los datos de Ferguson se encontraban dentro del documento titulado “Impact of
non-pharmaceutical interventions (NPIs) to reduce Covid-19 mortality and
healthcare demand” (Impacto de las intervenciones no farmacéuticas para reducir
la mortalidad y la demanda de atención sanitaria de la Covid-19), que continuaba
con un contenido que incitaba al miedo, ya que Ferguson argumentaba que la
mayoría de los países a nivel mundial se enfrentaban al mismo reto hoy en día
con la Covid-19, “un virus con una letalidad comparable a la del H1N1 de 1918”.
Lo que podría ser otra herramienta para promover el pánico, ya que se estima
que la conocida como “gripe española” infectó a 500 millones de personas,
responsables de la muerte de 50 millones de personas en todo el mundo. Otros
estudios afirman que la repetición de la pandemia de 1918 sería improbable
gracias a los 100 años de avances en la comprensión científica de las
enfermedades infecciosas, los antibióticos, el menor hacinamiento, la mejora de
las condiciones sanitarias, etc.
Aunque Ferguson estaba de acuerdo, seguía manteniendo que la Covid-19 era el
“virus respiratorio más grave desde la pandemia de gripe H1N1 de 1918” y
aconsejaba una combinación de intervenciones no farmacéuticas (NPI). Éstas
incluían el aislamiento de los casos, el distanciamiento social de toda la población
y la cuarentena de los hogares o el cierre de las escuelas y universidades, y se
mantendrían durante “todo el tiempo que el virus esté circulando entre la
población o hasta que se disponga de una vacuna”, lo que, según él, sería de al
menos 12 a 18 meses. El primer ministro Boris Johnson y sus asesores se
convencieron y las medidas de cierre entraron legalmente en vigor el 25 de
marzo de 2020. El motivo por el que el gobierno aceptó el consejo de Ferguson es
discutible, ya que su historial de predicciones matemáticas modeladas en relación
con los virus era bien conocido por su inexactitud a lo largo de los años: 2001 Pie
y Boca, 2002 Enfermedad de las Vacas Locas, 2005 Gripe Aviar, 2009 Gripe
Porcina.
Increíblemente, a Ferguson y a su equipo del Imperial College se les siguió
encargando la modelización de la pandemia de coronavirus. En lugar de las 250
000 muertes y posiblemente hasta 500 000 que se predijeron, el análisis,
realizado por la Universidad de Sheffield, la Universidad de Loughborough y los
economistas de Economic Insight, sugirió que el número de muertes no causadas
por el coronavirus empequeñecía las cifras que sí lo fueron.
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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