Informe Pandemia 241121.pdf


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Si es verdad que las muestras del virus que lleva la “vacuna" fueron extraídas de
pacientes de China:
¿Cómo es posible que a día de hoy no haya una micrografía electrónica que
muestre el grado de purificación (45)?
Analicemos los siguientes estudios (que dieron origen a todo); a sus autores se
les preguntó acerca de si sus micrografías electrónicas muestran el virus
purificado; sus respuestas fueron las siguientes:
Respuesta estudio 1 (46): “La imagen es el virus que brota de una célula
infectada. No es un virus purificado.”
Respuesta estudio 2 (47): “No pudimos estimar el grado de purificación porque
no purificamos y concentramos el virus cultivado en células.”
Respuesta estudio
3 (48): “No obtuvimos una micrografía electrónica que
mostrara el grado de purificación”.
Respuesta estudio 4 (49): “[Mostramos] una imagen de partículas de virus
sedimentadas, no purificadas.”
Con respecto a estos cuatro estudios, está claro que lo que se muestra en las
micrografías electrónicas (EM) es el resultado final del experimento, lo que
significa que no hay otro resultado del que podrían haber hecho EM. Si los
autores de estos estudios reconocen que sus micrografías electrónicas
(EM publicados) no muestran partículas purificadas, entonces
definitivamente no poseen partículas purificadas que afirman ser virales.
En este contexto, debe observarse que algunos investigadores usan el término
“aislamiento” en sus documentos, pero los procedimientos descritos en estos
documentos no representan un proceso de aislamiento (purificación) adecuado.
En consecuencia, en este contexto el término “aislamiento” es mal usado.
Por lo tanto, los autores de cuatro de
los principales artículos de
principios de 2020 que afirman el descubrimiento de un nuevo
coronavirus, reconocen que no tenían pruebas de que el origen del
genoma del virus fuera partículas virales o restos celulares, puros o
impuros, o partículas de ningún tipo. En otras palabras, la existencia del
ARN del SARS-CoV-2 se basa en la fe, no en los hechos.
Esto realmente significa que no se puede concluir que las secuencias de
genes de ARN, que los científicos tomaron de las muestras de tejido
preparadas en los ensayos in vitro mencionados y para las cuales las
pruebas de PCR finalmente se están “calibrando”, pertenecen a un virus
específico, en este caso SARS-CoV-2. Además, no hay pruebas científicas
de que esas secuencias de ARN sean el agente causal de lo que se llama
Covid-19.

ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved

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