La perla de la vida.pdf

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5. Espiral
La música de la eternidad, los árboles danzando, el río fluyendo. Llega la noche, el
compromiso que trae es solo dejarte llevar.
Una gota enamorada del océano, puedo unirme a los recuerdos de los demás,
pero que más da, la danza de la eternidad sin ser más.
Vuelo y no me importa, no estoy perdida en tu llamada, puedo ver que es mi hogar,
no espero más, nadie nació para atarse a alguien más, solo es la danza de
energía que se mueve en espiral y construye y des construye, no hay más.
Una partícula bailando con el viento, regreso a la orilla que sueño es mi hogar, no
hay más en la búsqueda de la verdad.
Ritmo que subyace en el océano al que rezamos, una gota enamorada en la
obscuridad que vibra por un momento en el significado de regresar y en la risa que
acompaña en no significar nada, la gracia plena de la cordialidad.
La tierra vibra y aquí estoy, el anhelo me lleva una y otra vez a cuentos y a
abrazar historias. Las semillas que se siembran en un momento de paz pueden
volar.
Camino y en un instante te encuentro, atrapo tu voz en el aire, miles de voces
entonando tu canción y la danza de energía que solo es.
Veo el cielo y en los años guarda un instante la profundidad desde la antigüedad.
Solo escucha al viento, la inocencia no es necesaria de imaginar, ahí está.
