La perla de la vida.pdf


Vista previa del archivo PDF la-perla-de-la-vida.pdf


Página 1...34 35 36373846

Vista previa de texto


24. Prefiero
Tú hace mucho que estás en mi mundo, en esa cura a través de las palabras sin
sentido y sin razón. La intoxicación de las palabras también es una ilusión.
El humano tiene potencial para sanar, prueba de ello es la energía vital de
algunos que aún vibra a través del tiempo, cuando les encuentras es la primera
vez que respiras aire fresco, tú obnubilación tiene una sacudida, es la existencia
en comunión.
Prefiero hablar del aire fresco, de esos instantes en los que tu corazón se detiene,
en donde la sonrisa asoma a tu rostro, en donde danzas con la energía. Qué
importa que los demás no quieran bailar, tú puedes ser tú.
La mente innata quiere sanar, es la que también busca, sabe que algo está mal
en la desventura de lo que aprendió.
Mi desasosiego es no encontrar humanos de verdad, sino sólo estereotipos y
carreras de sueños sin fin, sin meta, solo con anhelos de aceptación que se
parapetan en la trivialidad de la desconexión, busco en las miradas pero parecen
perdidas, sé que me equivoqué, pero ya nada puedo hacer, me dijeron que el
humano existía y que buscaba su alma, vine al mundo, no lo encontré, es por ello
que siempre vas a escuchar hablar de la profunda soledad.
El corazón a veces late, a veces no, las miradas no son reales, están llenas de
suspicacia, pero entiendo porque, bajar la guardia tiene un precio elevado, pero
que más da, soy insensata y me encanta jugar con este fuego que a veces quema
y a veces no. Te vi, te conocí, mi corazón late en ti, pienso en las dimensiones y
digo quizá, pero recuerdo que es temporal y desvanecerse en la existencia es
real.