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Entrevista
Has estado por bastante tiempo
ligado a la docencia ¿Siempre
con tanta didáctica?
Siempre he tratado de personificar lo
que enseño, siempre hablo en primera
persona para llamar a la molécula,
siempre llamarla de tu. Por ejemplo,
cuando hablo de un carbocatión
terciario, digo que el esta muy estabilizado, digo que esta en una playa
tomándose una caipiriña, mientras
que un carbocatión primario esta
todo inestable el pobre, todo tenso, y
no se puede tomar ni una caipiriña.
Siempre con cosas como estas, para
facilitar al aprendizaje.
Por ejemplo, cuando enseñamos
estereoquímica y vemos enantiómeros R y S, donde el grupo prioritario
siempre se le debe posicionar hacia atrás del plano, yo le digo a los
estudiantes, que, si este está hacia
arriba y eso les da problemas para
posicionarlo hacia tras, se muevan
o que hasta se tumben en el suelo.
Muchas veces yo me he tumbado en
el suelo en plena sala de clases para
mostrarle a los alumnos técnicas que
les ayuden a estudiar esa parte de la
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REVISTA LEGOS · NOVIEMBRE 2020
materia.
También he montado una obra de
teatro, donde alumnos voluntarios
se han ofrecido para representar un
mecanismo de reacción.
En fin, he hecho muchas cosas y
espero poder tener más tiempo para
poder llevar a cabo tanta idea que
tengo en la cabeza.
En el caso de la didáctica de
usar música ¿Tenías alguna
facilidad previa? ¿Habías compuesto canciones, ya sea de
Química, o de otra índole?
¡Compadre! Nada. Nunca había
hecho algo así en el pasado. Como
te contaba después de 3-4 años de
haberme interesado en la guitarra,
recién hoy puedo sacar algunas tonadas y cantar mientras toco, pero no
tenia relación ninguna con la música.
¿Fue difícil escribir El carbocatión entonces? ¿Cuánto tiempo
te demoras en escribir una canción?
Mira, con la respuesta que te voy a
dar te vas a sorprender.
Recuerdo que fue un día viernes,
después de terminar las clases,
bebiendo un vino o un ron con cola.
Nos pusimos a escribir con
Deysma. El trabajo de equipo
con ella es fundamental.
Fue el trabajo en equipo
que tenemos con Deysma
lo que permitió que después
de tres horas, El carbocatión,
El nucleófilo y El carbono
estuvieran listas.
¿Como fue el proceso
creativo?
Lo que hicimos con Desyma
es anotar en una pizarra que tenemos
en casa, ideas, palabras y frases que
uno sabe que tiene que mencionar en
la letra. Después crear rimas. Rimas
que siempre fueran 1 con 3 y 2 con 4.
Así, haciendo estrofas de 4 versos y
que rimasen, (recomendación de los
músicos), fue fácil ponerlas en
cualquier estilo musical encima.
En tus canciones ocupas
muchos modismos y palabras
típicas del español-chileno
¿Cómo fue eso?
Eso fue un desafío.
Yo llevo en Chile cerca de 16
años y me conozco muchas
palabras, pero aun no se ciertos significados, o cuándo usar
ciertos modismos.
Cuático, siútico, brígido.
Todavía me cuestan.
Así que tuve preguntarles a
amigos chilenos alguna
de ellas. Incluí modismos
porque quise enganchar a
la mayor cantidad de alumnos, entonces lo que hice fue
utilizar palabras que están
más al nivel de la edad de los
alumnos chilenos.
Y la palabra weón ¿Fue un
problema incorporarla?
Yo no sabia si eso iba a impactar
negativamente. Quizá un sector
de la sociedad lo vea como normal, pero quizás otro sector más
conservador lo vea mal.
Lo que hice fue mandarle la letra
al profesor Claudio (Terraza)
Claudio me dijo:
“Compadre, la palabra que va ahí
es weón. No la cambies”
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