LaUnion Nov2020 109 IV N 1segunda época.pdf


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La Unión del pueblo

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UN PARTIDO PARA LA REVOLUCIÓN ESPAÑOLA
Manuel Lara
Secretario de Organización del PTE

Desde el punto de vista del Partido de los Trabajadores de España (PTE), el capitalismo ha
alcanzado un grado de desarrollo con unas
características que inducen a pensar que está
llegando a su final:

para garantizar su supervivencia y es ya una
amenaza real y presente en muchos países
del mundo. En España ese fascismo está
presente, desde la dictadura franquista, en
las instituciones del Estado y la economía:
grandes empresarios del IBEX, sectores de
la Iglesia, jueces, ejército, aparatos policiales y también desde las últimas elecciones
en el poder legislativo. Aquí ya es un poder real fáctico que puede cambiar el rumbo del país en cualquier momento dándole
apariencia democrática, los hechos de estos
últimos meses así lo evidencian cuando las
actuaciones perfectamente entrelazadas y
combinadas de este entramado de poderes
intentan acabar con un gobierno avanzado
y legítimo.

• Un sistema de dominación político, económico y social que le resulta cada vez más
difícil salir de sus propias crisis económicas.
• Una concentración de riquezas y de poder
cada vez en menos manos. Hoy, muchas
multinacionales tienen más dinero que los
presupuestos estatales de muchos gobiernos del mundo y con poder de influir decisivamente en ellos e incluso cambiarlos.
• Una carrera acelerada del capitalismo en
todo el mundo de acabar con los derechos
y avances logrados por los trabajadores
después de la segunda guerra mundial, que
se traduce en un capitalismo más depredador de la naturaleza, más cruel y letal con
las personas y más agresivo en todos los
sentidos contra la sociedad que hoy conocemos, que se traduce en retroceso y desmoronamiento del Estado del Bienestar con
la pérdida de libertades, derechos civiles,
derechos laborales, recortes en los sistemas
de salud y educación públicas, y la degradación de los principios éticos, morales y
solidarios que mantienen a cualquier sociedad unida y viviendo en paz. Es de tal
magnitud y agresividad esta ofensiva que la
clase obrera y los ciudadanos no han sido
capaces aún de articular ninguna respuesta
eficaz de resistencia a ella, estando en estos momentos en una situación de retroceso
y acorralamiento, de pérdida de su propia
identidad y de su propia conciencia de clase
dominada y explotada.
• Hay una lucha feroz dentro del propio sistema capitalista por controlar los mercados
y las fuentes de materias primas, en particular los recursos energéticos, vitales para
mantener funcionando la economía que en
muchas ocasiones desembocan en guerras
limitadas como Irak, Siria, Libia, etc. Además en los últimos años, la primera potencia económica del lado capitalista, EE.UU.,
se siente amenazada seriamente por la economía emergente de China que está cuestionando su hegemonía, precisamente un
país dirigido por un partido comunista. Se
está poniendo sobre la mesa la superioridad
de un sistema socialista sobre un decadente capitalismo: una economía más social al
servicio de los ciudadanos con más respeto
a la naturaleza y a las personas, una socie-

dad más justa e igual y un reparto de la
riqueza para garantizar una vida más digna
y feliz para las mayorías. Esta confrontación
de clase está alimentando aún más el anticomunismo y está llevando al mundo a un
conflicto militar, como siempre ha hecho el
capitalismo cuando se ha sentido amenazado y en peligro. Una confrontación militar
que puede poner en peligro la existencia
del mundo en vista de las armas que existen.
• Este desarrollo del capitalismo de concentración de capital en pocas manos a costa
del empobrecimiento de las mayorías requiere necesariamente regímenes políticos
autoritarios porque generará luchas sociales por parte de los trabajadores y ciudadanos para mantener el modo de vida de
las últimas décadas. Desde el propio sistema dominante están promoviendo partidos
políticos abiertamente fascistas que ya gobiernan en varios países, precisamente de
las economías más fuertes y desarrolladas
del mundo: EE.UU. Hungría, Brasil, Polonia
y con fuerte presencia en otros muchos estados. El fascismo que llega por la combinación del voto popular facilitada por una clase obrera idiotizada, desideologizada y sin
conciencia de clase y unas democracias tuteladas y cada vez más autoritarias con medios a su disposición para el control masivo
de las poblaciones y cada vez más descaradamente al servicio del capitalismo, que ha
sabido poner en pie un sistema electoral tan
perfecto que solo gana elecciones aquellos
que mejor sirven a los intereses de la clase
dominante en cada momento. Hoy el fascismo es la solución emergente del sistema

partidodelostrabajadores.es

Las 2 grandes corrientes ideológicas, la conservadora surgida del franquismo (PP-Cs-VOX) y
la socialdemócrata con varias ramas y variantes (PSOE, PODEMOS) que se alternan en el
poder del Estado Español están perfectamente
integradas en el sistema, de estas no va a surgir la alternativa que impulse la construcción
de una nueva civilización más justa e igual
que sustituya a este capitalismo depredador y
cruel. Ni tampoco esperamos que sea la fuerza
que contenga el fascismo. Esa misión histórica
sólo puede cumplirla un partido comunista y
por ello urge construir ese partido.
Primero, porque solo un partido comunista es
capaz de hacer frente al fascismo con todas
las consecuencias. ¿No surgió el fascismo y el
nazismo en los países capitalistas pero fue derrotado por los sistemas comunistas de la URSS
y China? Malos tiempos vendrán y mucho va
a sufrir la clase obrera y los ciudadanos si no
organizamos el instrumento necesario para la
transformación social.
Y segundo, los numerosos pequeños grupos
comunistas que existimos en el Estado Español
nunca podremos asumir, por separado, el papel de dirección política de la clase obrera con
la fuerza suficiente para cambiar la realidad.
Cada uno se considera que lleva la verdad y la
esencia del marxismo debajo del brazo, unas
creencias que han hecho mucho daño y ha dispersado en decenas de grupos al movimiento
comunista español. Estos errores y la acción
constante de los medios de difusión del sistema de desprestigio de la ideología comunista ha contribuido a que hoy por hoy no haya
una alternativa real con fuerte presencia en la
sociedad y capaz de parar lo que nos llega y
poner los cimientos para vencer. Para nosotros
es una tarea inaplazable acercar y unificar tantos comunistas en una fuerza que luche por el
socialismo. Esto es defender de verdad a los
intereses de nuestra clase, lo demás es mirarse
el ombligo y construir iglesias donde solo caben los puros y los demás no tienen salvación.
El PTE, desde esta tribuna hace esta autocrítica
y llamamos a construir ese Partido Comunista
que ya está exigiendo los acontecimientos presentes y futuros de más sufrimientos y explotación de los trabajadores.