REVISTA NUMERO 24 CANDÃS EN LA MEMORIA.pdf

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ESRITO
Y FOTOGRAFIA
DE Cesar Quintanilla
Pascual
Lo sintió Manolo Santarúa, constatándolo Pipo
Prendes....... ¡ Dios que orgullosa está Asturias
de haber parido en su tierra........... ! .
Vamos hablar de un orgullo marinero, con sabor a salitre, con olor a ocle, con color azul o de
grises colores de toscas tempestades. Se inspiran
los poetas del mar contemplando desde la ribera
en días de alba serena, mientras miran allá en la
lontananza el despertar de la mañana, las barquichuelas, gaviotas siguiendo su estela, poetas
del alba buscando poemas entre las olas, inspirados en el orgullo que muestra la madre naturaleza, orgullo por encontrar al abrigo del Cabo
de San Antonio, está villa marinera.
- ¿ Dime neño.... qué recuerdas de tu infancia ?
- Recuerdo las manos de mi abuelo
- ¿ Qué tenían sus manos ?
- Tenían muchas grietas negras, eran grietas
ásperas, yo le tocaba las manos y sentía mucha
aspereza
- Sería por la salitre del mar
- Mi abuelo siempre tenía las manos con grietas,
era marinero de los que iban muy lejos a pescar
- ¿ Te contó muchas cosas tú abuelo ?
- Muchas no, llegaba cansado, me miraba, me
decía hasta donde habían navegado y a poco se
quedaba dormido
- Trabajo duro el de tu abuelo
- Cuando se quedaba dormido, yo le miraba, su
chaqueta de pana, las arrugas de su cara sin afeitar, un chisquero, un pequeño librillo de papel y
una bolsa donde guardaba tabaco.
Orgullo que un nieto sentía, un orgullo que fue
creciendo como las olas en una tempestad inesperada, miraba desde el espigón orgulloso de
sentir pasión por aquellos relatos, por las historias que su abuelo le habia contado,aquellos dias
estaban muy lejos y sin embargo sentía un
orgullo creciente, la mar, el mar,ese era su
orgullo, del que su abuelo tantas y tantas veces le
había contado historias .
El recuerdo de un Candás exclusivamente
marinero, de lanchas de madera, de redes
sobre nasas, de aparejos, de tertulias entre
rederas........... ¡ Apareja la lancha Mauricio........
que la marea ya está en pleamar !, un orgullo
resguardado en la solana del muelle mientras
redes y nasas descansan y duermen hasta el
amanecer que desde las lanchas sean lanzadas al
mar.
- ¡ Bonito amanecer ehhh José !
- Precioso
- ¡ Cómo te gusta el mar !, me da que te recuerda
algo !
- Así es, debe ser “ la vieyera “ porque mirando
al mar recuerdo cuantas veces de crío, vi venir
a mi abuelo y ver cómo sacaban los pexes del
barco
- Bueno eso es normal, no es “ la vieyera “
como tú dices, estas cosas nos pasan a todos sin
remedio alguno, yo me acuerdo de tu abuelo,
a veces le veía liar un cigarro antes de salir a la
mar, buen paisano y tienes que estar orgulloso,
tiró de la familia a base de golpes de mar como
muchos, fueron tiempos muy duros.
¡ Ay Candás marinera, cuanto orgullo
desprendes teniendo la mar de compañera !.
La historia nos pertenece, de ella vivimos y
con ella moriremos. Quien olvide su historia
terminará bajo el yugo de la soledad, se verá
solitario, huraño, dolorido, en el minuto cero
de nuestra vida la historia comienza, y solo
terminará cuando nuestros ojos no vean la
espuma de las olas chocar contra los acantilados.
- ........ ¡ Vamos José, la mar no marcha, mañana
la tendrás de nuevo aquí !
- Si, vamos tomar unes pintes
- ¡ O una botellina sidra oh !.
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