REVISTA NUMERO 17 CANDÃS EN LA MEMORIA.pdf

Vista previa de texto
EL CATECISMO
Seguidamente venía < EL CATESISMO >
El Catecismo, o lo que llamábamos el
catecismo, era sin mas una preparación de
unos meses, normalmente de Setiembre
a Mayo y que culminaba con la Primera
Comunión.
Recuerdo que llamábamos a aquella
preparación catequista, como “ Los Ejercicios
“, estábamos haciendo “ Los Ejercicios “ e
íbamos durante la semana, 1 hora a la tarde a
recibir aquellas clases preparatorias , creo que
donde tenían las naves de vinos la familia
Pascual ( Sara Pascual ). Recuerdo también
que durante los domingos teníamos también
una catequesis a las tres de la tarde,pero en la
Iglesia..
Nuestro patrón en esta preparación era un
librito pequeño compuesto por una serié de
nociones y conceptos de la Iglesia Católica
asi como de las oraciones en vigor. Este
librito lo íbamos estudiando y del mismo nos
examinaban nuestros catequistas.
año 1957
El grupo de niños y niñas que ese año hacía
la Primera Comunión se subdividía en
pequeños grupos de 5 o 6 niños/as y se les
asignaba un catequista por grupo. Recuerdo
perfectamente mi primera catequista,
Josefina y de la que guardo agradable
recuerdo por su bondad.
El día de la Primera Comunión , con
nuestras galas, los niños, íbamos la mayoría
de nosotros con traje blanco de marinero.
El párroco era D. José Gonzáles Muniello,
hombre bueno, entregado a Candás y
querido por la inmensa mayoría de los
candasinos. Recuerdo que nos invitaban a
tomar el chocolate con churros en la Casa
de Laspra, ya acompañados por nuestras
madres. La fiesta profana de la Primera
Comunión, nada que ver con las de hoy en
día, donde hasta hay contratadas orquestas,
bailes, juegos infantiles etc. con suculentos
menús como de auténticas bodas. Consistía
en una comida familiar un poco mas
especial y para de contar. Era otro tiempo.
Durante el tiempo del primer catecismo, por
mediación de D. José, nos llevaban en filas
hasta el Campo de La Cruz, a ver jugar al
Candás, o bien al Cine Apolo a ver alguna
película de romanos.
La misa dominical a las 10 era un autentico
hervidero de gente, niños, jóvenes y mayores.
Las niñas se situaban a la izda y los niños
a la dcha. Parece que estoy viendo dirigir
canticos a Dña María Luisa Zanón y cantar
algún solo Amparín y Leti. Que preciosos
recuerdos.
Recuerdo también entrañablemente el día de
Reyes en el Catecismo, a la tarde, donde en
el altar mayor disponían de cajas de madera
traidas de alguna fabrica de conservas y
donde nos imaginábamos que ahí estaban 29
