CHILEAN BURGER KINGDOM.pdf

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no sé, es que los argentinos tienen pésimo carácter y buscan ensañarse
de alguna forma conmigo, sólo porque la selección de fútbol de mi país
venció a la selección de fútbol de su país.
Así que simplemente ganan tiempo mientras encuentran la manera de
joderme.
Me dejan con un gendarme del Aeropuerto, quien comienza a hablarme
de su vida, como que su sueldo no le alcanza para nada, que todos los
argentinos están de bronca con los chilenos, que vio el partido de fútbol y, finalmente, recalca su vehemente deseo de meterles las banderas
chilenas por el ano a mis compatriotas. Pasan las horas y llega otro
gendarme que habla exactamente de lo mismo; lo mal que lo pasa en
Argentina, la sencilla vida que tiene con su pareja y el dinero que no
alcanza para nada.
Olvidando que los argentinos son conocidos por no ser de gustos muy
rudos en metal, reproduzco a DEICIDE en mi CD Player. “Apaga esa
mierda”, espeta el tipo.
En cierto momento me dejan contactar a Estela Flores, amiga y ex novia que está en Buenos Aires, para que interceda por mí. Ella habla
con algunos oficiales del aeropuerto y éstos me calumnian diciéndole
que fui “un animal desgraciado y agresivo”. Estela les cree a ellos y
me llama llorando, reclamando explicaciones, preguntando qué clase
de persona era yo y que finalmente le entristecía haber sido mi amiga,
pues los oficiales le dijeron que era un Charles Manson reencarnado…
(Risas grabadas, por favor. Gracias.)
Así me doy cuenta de la mentalidad argentina. Sé que no es bueno hablar
de clichés o estereotipos acerca de otras naciones, y sé aún mejor que no
es bueno hablarlo en público (pues despierta sensibilidades, claro está),
pero existe mucha gente que conoce, de verdad, las diferencias culturales entre habitantes de distintos países. En mi opinión, los argentinos,
que tanto se vanaglorian de sus raíces italianas, desprecian sus raíces
nativas prehispánicas, dando preponderancia a aquella herencia italiana
que los vuelve descarados y mafiosos en su manera de actuar, en vez de
honrar una herencia italiana noble y digna que también existe.
Esperando nada, llega el organizador del festival, quien le declara a los
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