REVISTA NUMERO 13 CANDÃS EN LA MEMORIA.pdf

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El tesoro de Yabio
Aparte de las incursiones de pueblos ajenos al
Imperio dentro de él, hay que tener en cuenta las
sublevaciones de campesinos y otros elementos
contra el poder. La burocracia empieza a hipertrofiarse. El espíritu de organización se fosiliza
y transforma en rutina. Como la burocracia es
esencialmente urbana, al desarrollarse inicia el
divorcio entre la ciudad y el campo, causa principal de la decadencia económica del imperio,
según la tesis de Rostovtzev.
Esta panorámica económica se refleja en la progresiva devaluación de la moneda e incluso en la
escasa acuñación de oro a lo largo del siglo II.
Ello explica el afán de tesaurización de aquellos
que poseyesen moneda de oro de buena Ley y
mejor Talla. (Matilde Escortel Ponsoda)
Es realmente un tesoro, entendiendo como tal
“(del latín thesaurus y este del griego θησαυρός)
una concentración de riqueza (especialmente la
de metales preciosos, piedras preciosas, monedas, joyas, obras de arte o cualquier otro bien
económico de escasez relativa) perdida o sin
usar?
Si partimos que las monedas provenían del castillo de Yabio y no de una colección particular
escondida, creo que no.
Pensemos que a mediados del siglo XVIII, el
historiador candasín Carlos González Posada,
en notas manuscritas se refiere al castillo de la
siguiente manera “hemos visto el castillo con
muralla de circunvalación y hay noticias que
aquí y a la sombra del castillo hubo alguna población aunque hoy no hay rastro”.
Las atalayas romanas, se construían de forma
parecida en todos los sitios; una torre de 2 o 3
pisos, pudiendo ser todos de piedra o solo el
primero, sobre el cual estaría la entrada a la que
se accedería por una escalera de madera que
se retiraba en caso de peligro. Como defensa
alrededor de la torre, había un pequeño foso,
entre 1 y 2 metros, y un muro de piedra o de
madera rodeando la construcción. La torre,
normalmente era un cuadrado de unos 4 metros
de lado.
En la última planta solía haber un corredor rodeando la torre y cubriéndolo todo un tejado a
cuatro aguas para proteger al vigía de la lluvia y
la nieve, así como del sol en verano.
En el interior vivían los soldados, normalmente 8 legionarios (CONTVBERNIVM), así
como los víveres y pertrechos necesarios. Dado
lo reducido del espacio los animales irían en el
exterior pero intramuros.
La torre estaría en lo alto de un cerro desde donde divisase otras torres, así como campamentos
y en especial los caminos y ríos de la zona. La
visión de otras torres era vital pues la comunicación consistía en humo de día y fuego por la
noche. Para ello tendrían almacenadas la leña
y el ramasco verde en el exterior. Las hogueras, basándonos en las figuras de la columna de
Trajano, serían braseros sujetos por largos palos
a modo de pértiga. En la columna de Trajano se
observan 2 pilas una de leña y otra de ramasco.
Estas atalayas serían más bien de vigilancia que
de defensa debido al bajo número de soldados. 22
