REVISTA NUMERO 12 CANDÃS EN LA MEMORIA.pdf

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LA PRIMERA EXPOSICIÓN DEL ESCULTOR ANTÓN
FUE EN CANDAS EN EL AÑO 1957 Y PROMOVIDA POR EL TAMBIÉN CANDASIN
PINTOR Y ESCULTOR VICENTE MENÉNDEZ PRENDES
Han pasado 20 años, sus obras siguen ocultas a la
mirada del gran público. Veinte años de miedo,
llanto, soledad… 20 años sin saber porque… 20
largos años.
Finalizaba el verano del año 1957, cuando un
chaval de apenas 20 años, inquieto, con hambre
artística, un enamorado de las obras tanto tiempo escondidas. Con la ingenuidad que solo da
la edad, se pone en contacto con el concejal del
Ayuntamiento D. Ángel Junquera y le propone
una exposición de artistas de su pueblo natal
Candás. Una muestra de los jóvenes talentos
para acompañar al actor principal, aquel sobre
el que recaería toda la responsabilidad, Antonio
Rodríguez García “Antón”, artista candasín asesinado en 1937 durante la aterradora guerra civil
española.
Ese chaval se llama Vicente Menéndez Prendes
“Santarua”, un joven que no quiere que la obra de
“Antón” quede en el anonimato. El ayuntamiento
da su visto bueno, Vicente se pone en contacto
con la familia y esta aunque con reticencias accede. Pero el joven Vicente va más allá y se escapa a Oviedo para hablar con el secretario de
la entonces caja de ahorros Sr. Castrillo y le propone mostrar la obra de Antón a toda Asturias.
Después de ver la obra y conocer la triste suerte
que le aconteció, la Caja de Ahorros decide ceder
la sala grande de su sede en Oviedo.
El ayuntamiento de Carreño, la comisión de
Festejos, la caja de ahorros y el propio Vicente se
ponen manos a la obra. El lugar elegido en Candás es la Casa de los Sindicatos. En su planta de
arriba en un gran pasillo, que más parece un salón
real, se expondrán las obras. Les prestan unos biombos metálicos y unas tímidas cuerdas servirán
para colgar los cuadros. Sillas, taburetes, mesitas… todo sirve para sostener las obras. “Autorretrato” de Vicente Menéndez “Santarua”, “Paisajes”
de María Luisa Zanón, “Bodegones” de Amparo
García; de Escosura; de la señorita Camino, y
acuarelas de Oscarín Muñiz. Los artistas Candasinos rodean y protegen la obra del maestro. Por
fin Antonio Rodríguez García “Antón “será visible
para el gran público.
Cientos de personas acuden a diario, la prensa
se hace eco del éxito y Marino Busto escribe
“Creíamos que toda su obra había desaparecido.
Más al entrar al salón y toparnos con ella, sentimos que respiraba un habito sentimental de
dramático recuerdo...”
De aquí las obras vuelven a la casa familiar y de
allí a Oviedo, es el principio del reconocimiento
del artista.
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