REVISTA NUMERO 9 CANDÁS EN LA MEMORIA (1).pdf


Vista previa del archivo PDF revista-numero-9-cands-en-la-memoria-1.pdf


Página 1...13 14 15161730

Vista previa de texto


CARTA A UN AMIGO

“ HA NAVEGADO EN CIEN MARES Y ATRACADO EN MIL RIBERAS “

Estoy hablando de Francisco Javier De
Diego Coviella, más conocido entre nosotros por
“ Pancho “. Nacido hace unos pocos años en Benia de Onís por razones del trabajo de su padre,
De Diego, que fue destinado más tarde a Candás,
siendo Pancho muy niño. Su madre era Leonor,
mujer esbelta y guapa y tiene una sola hermana,
Leonor, a la que sé que adora, al igual que ésta a
su hermano.
Querido Pancho: Permíteme desde esta
atalaya mía, dedicarte unas líneas con todo mi
respeto, amistad y cariño. Siempre has sido un
tipo peculiar, especial, simpático, alegre y jovial,
con una vida intensa, que has adaptado a ti, una
vida de múltiples colores, pero por encima de
todo, creo que eres un hombre bueno , noble y
leal.
Te conozco desde niño, o como decimos
en Candás, “desde rapacín” y hasta hemos compartido algún año de estudios en aquel lejano
bachiller nocturno que se instituyó en Candás
por primera vez, en el curso 1969/70 si mi memoria no falla y donde tu padre, “De Diego“
también trabajaba, y era apreciado por todo el
alumnado.
En aquella época, también trabajaste un
tiempo en el taller de “Manolo Nora“, en la Ma
tiella, hasta que más tarde comenzaste estudios
de Náutica, donde te hiciste con el grado de
Radio/telegrafista, Piloto, Oficial de máquinas y
hasta Capitán, llegando a mandar algún barco.
Recuerdo que andabas casi siempre embarcado “navegando en cien mares y atracando
en mil riberas“. Cuando estabas algunos días
en tierra, en Candás, con permisos de verano o
vacaciones, tomando algunos culinos de sidra,
nos contabas historias de tus periplos y andanzas
de mar y de puertos y te escuchábamos con gran
curiosidad.
“ Y no conocen la prisa/ ni aun en los días de fiesta/

Te caracterizaba siempre tu peculiar forma, éxito y finura para con el personal femenino,
pues siempre has estado acompañado por los
mejores ejemplares. Tenías duende Pancho, y
quizás algo más que tú solo sabes. En una época
de descanso, te embarcaste también con un amigo, en una historia de hostelería. Recuerdo aquel
PUB PIEDELORO, donde recalábamos todos
después de media noche y con un ambiente muy
especial, muy de Pancho.
En esta vida, amigo, has jugado, has apostado, has arriesgado, has ganado, has perdido,
pero por encima de todo, has vivido y sigues
viviendo tu propia vida, con sus aciertos y desaciertos, con sus alegrías y sus penas, con sus
colores y su blanco y negro. Al fin y al cabo,
como todos, amigo.
Eres un tipo al que la gente quiere, vivaz y
agudo, y tienes una memoria especial, pero por
encima de todo un hombre leal.
Permíteme acabar esta semblanza tuya con
los versos de aquella canción de Patxi Andión:
“ Que nadie levante el vaso,
Que nadie se atreva a hablar
Que está pasando un marino,
Porque está pasando Pancho,
Con toda la mar detrás."

Donde hay vino, beben vino/ donde no hay vino, agua fresca.
Son buenas gentes que viven / que
Un fuerte abrazo, amigo.
charlan, pasan y sueñan/
Y en un día, como tantos / descansan bajo la tierra
Alfredo ( Rodada )

15