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ARTE
PREVENTA
29 mayo 2019
NOVEDADES
mayo
2019
Bernard Berenson
Ver y saber
No queda más que una salida del laberinto en el que andamos tropezando a
ciegas: seguir la tenue luz de la razón, que nos devolverá al compromiso entre
«ver» y «saber», entre las percepciones de la retina y las visiones conceptuales,
que constituye la base del arte visual como función eterna de la naturaleza humana. El estudio en profundidad de las abstracciones y conceptos puros sólo
puede llevar a la matemática pura. Un ilustre pionero de tan sublime disciplina
me aseguró que su práctica le proporcionaba visiones y éxtasis inimaginables.
Por desgracia, la matemática más abstracta escapa a la comprensión de quienes
no dominan su lenguaje, algo que sólo está al alcance de unos pocos, mientras
que, con algo de esfuerzo y preparación, todo el mundo puede entender las
artes visuales y comunicarse con ellas.
Bernard Berenson
Elba Minor
11,5 × 18 cm
ISBN: 978-84-947966-3-0
Fecha de lanzamiento:
29 de mayo de 2019
Páginas: 88
PV P: 12,50 €
Bernard Berenson (Vilna, 1865 - Florencia, 1959) fue uno de los historiadores
del arte más influyentes del siglo xx. Tras graduarse en la Universidad de Harvard, viajó a Europa y se estableció definitivamente en Italia. Ya desde sus obras
más tempranas, sus métodos innovadores –una singular mezcla de intuición
y rigor sistemático– recibieron elogiosas críticas de sus contemporáneos más
ilustres, entre otros el reputado crítico de arte suizo Heinrich Wölfflin y el precursor de los estudios de psicología William James.
Además de sus numerosos estudios sobre los pintores italianos del Renacimiento y de obras más reflexivas como la que aquí presentamos, Bernard Berenson dejó un legado personal incomparable. Sus contactos con la clase alta
estadounidense le permitieron asesorar a diversos coleccionistas, influyendo
así en los gustos y las modas de la época y contribuyendo de forma muy directa
al auge de los museos en ee.uu.
Legó I Tatti, la villa que adquirió en los alrededores de Florencia y donde vivió
hasta su muerte, su colección de arte y su biblioteca a la Universidad de Harvard, y hasta hoy sigue siendo uno de los centros de estudios sobre el Renacimiento más distinguidos del mundo.
