DEL BURGO JI Arzallus o la reencarnación de Sabino Arana. Voz Populi, marzo 2019 (1).pdf

Vista previa de texto
Recomendar la lectura de los tres tomos de sus Obras Completas sería demasiado. Pero sí
vale la pena echar una ojeada a un libro que fue muy difundido en los años de la II República.
Me refiero al titulado “De su alma y de su pluma (Colección de Pensamientos, seleccionados
en los escritos del maestro del nacionalismo vasco)”. En él están los mimbres ideológicos con
los que se construyó el nacionalismo vasco y de los que se nutrió Javier Arzalluz. He aquí una
pequeña muestra:
“¡Ya lo sabéis, euzkeldunes, para amar el Euzkera tenéis que odiar a España!” (…) “Si nos
dieran a elegir entre una Bizkaya poblada de maketos que solo hablasen el Euzkera y una
Bizkaya poblada de bizkainos que solo hablasen el castellano, escogeríamos sin dubitar esta
segunda…”. (…) “En pueblos tan degenerados como el maketo y maketizado, resulta el
universal sufragio un verdadero crimen, un suicidio”. (…) “Gran daño hacen a la Patria cien
maketos que no saben euzkera. Mayor es el que le hace un solo maketo que lo sepa”. (…)“Ved
un baile bizkaino presidido por las autoridades eclesiástica y civil, y sentiréis regocijarse el
ánimo al son del txistu, la alboka o la dulzaina…; presenciad un baile español, y si no os causa
náuseas el liviano, asqueroso y cínico abrazo de los dos sexos queda acreditada la robustez de
vuestro estómago, pero decidnos luego si os ha divertido el espectáculo o más bien os ha
producido hastío y tristeza”. Y así hasta el infinito.
Descalifica a los socialistas por ser “el partido de los burgueses de nuevo cuño”. Pasa lista de
los “maketos”, nombre despectivo con los inmigrantes de otras regiones españolas que al calor
de la primera Revolución industrial buscaron trabajo en Vizcaya. Comprueba con espanto
cómo los maketos -los García, Fernández, Martínez y González- superan con creces a los de
pura raza vasca -los Echebarria, Aguirre, Arana y Zabala- dominan en la capital del Señorío.
Se alegra del fracaso del genial violinista navarro Pablo de Sarasate al asistir poco público a un
concierto suyo en Guernica y ello porque tuvo la osadía de profanar el Árbol Santo
interpretando “peteneras y jotas aragonesas”. Conmina a los maestros maketos a que “callen la
boca maketa y … váyanse con la música pedagógico-maketil a cualquiera región de España, a
aquella, por ejemplo, que llaman la tierra de María Santísima...”. Y exige a los maestros
euskaldunes acosar y denunciar a sus compañeros que no hablen euskera y enseñen el
catecismo en castellano.
Sabino Arana esboza el programa nacionalista en relación con la "pureza de la raza":
“1º. Los extranjeros podrían establecerse en Bizkaya bajo la tutela de sus respectivos cónsules;
pero no podrán naturalizarse en la misma. Respecto de los españoles, las Juntas Generales
acordarían si habrían de ser expulsados, no autorizándoles en los primeros años de
4
