DEL BURGO JI Arzallus o la reencarnación de Sabino Arana. Voz Populi, marzo 2019 .pdf

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independencia la entrada en territorio bizkaino, a fin de borrar más fácilmente toda huella que
en el carácter, en las costumbres y en el idioma hubiera dejado su dominación.
“2º. La ciudadanía bizkaina pertenecería por derecho natural y tradicional a las familias
originarias de Bizcaya, y en general a las de raza euskeriana, por efecto de la confederación; y
por concesión del poder (Juntas Generales) constituido por aquéllas y éstas, y con las
restricciones jurídicas y territoriales que señalaran, a las familias mestizas o euskerianoextranjeras”.
Recuerdo que hace unos años leí a un estudiante alemán de la Universidad de Navarra,
interesado en hacer una tesis sobre el terrorismo vasco, alguna de las frases que he rescatado
de las Obras Completas de Sabino Arana. Su reacción fue de sorpresa: “¡Es lo mismo que
Hitler!”
En su Mein Kampf (Mi lucha), publicado en 1923, Adolfo Hitler escribe: “Nadie, fuera de los
miembros de la nación, podrá ser ciudadano del Estado. Nadie, fuera de aquellos por cuyas
venas circule la sangre alemana, sea cual fuese su credo religioso, podrá ser miembro de la
nación. Por consiguiente ningún judío será miembro de la nación. Quien no sea ciudadano del
Estado, sólo residirá en Alemania como huésped y será sujeto a leyes extranjeras... Exigimos
que se obligue a todo ario llegado a Alemania a partir del 2 de agosto de 1914 a abandonar
inmediatamente el territorio nacional... De cada súbdito del Estado habrá de examinarse la raza
y la nacionalidad”.
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