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YESHAYAH
ISAIAS
38:8 Yo haré retroceder diez grados la sombra que ha descendido hacia atrás a causa del
sol, en el reloj de Ajaz. Y la sombra del sol retrocedió diez grados, los mismos grados que
había descendido.
38:9 Poema de Jizqiyahu, melej de Yahudah, cuando se recobró de la enfermedad que
había sufrido:
38:10 Yo había pensado: En medio de mis días tengo que partir; me ha consignado a las
puertas de la Fosa por del resto de mis años.
38:11 Yo pensé: Nunca más veré a Yah, a Yah en la tierra de los vivientes, ni contemplaré
más a ningún hombre entre los habitantes del mundo.
38:12 Me remueven mi morada y me la quitan, como una Tienda de pastor; han enrollado
mi vida como una Hebra y la han cortado del tejido. Solamente desde el día hasta la
noche me dejaron sano.
38:13 Entonces fui como si un león estuviera rompiéndome todos los huesos; yo gritaba
hasta el amanecer. Solamente desde el amanecer hasta el anochecer me dejaron sano.
38:14 Chillo como una golondrina o una grulla; gimo como una paloma, mientras mis ojos,
todos gastados, miran a lo alto: Oh YAHWEH, estoy en aprietos, sé mi fiador.
38:15 ¿Qué puedo decir? El me prometió, y él es quien lo ha hecho. Todo mi sueño ha
huido a causa de la amargura de mi vida.
38:16 Oh Yahweh, por todo eso y a pesar de ello mi aliento de vida se reaviva; me has
restaurado la salud y me ha revivido.
38:17 Verdaderamente, fue por mí bien que tuve tan grande amargura: tú salvaste mi vida
del hoyo de la destrucción, porque has echado tras tus espaldas todas mis ofensas.
38:18 Porque la Fosa no te dará Hallel, ni la muerte te elogiará; ni los que descienden al
Hoyo esperan tu favor.
38:19 ¡El que vive, sólo el que vive puede agradecerte como yo lo hago ahora! El padre da
a conocer a los benei tu fidelidad:
38:20 Yahweh ha querido librarme, por eso es que ofrecemos música en la Bayit de Yahweh
todos los días de nuestra vida.
38:21 cuando dijo: Tomen una masa de higos, y aplíquensela a la llaga, y se recobrará,
38:22 Jizqiyahu preguntó: ¿Cuál será la señal de que voy a subir a la Bayit de Yahweh?
39:1 En aquel tiempo Merodakh Baladán, ben de Baladán, melej de Bavel, envió emisarios
con una carta y un regalo a Jizqiyahu, porque había oído de su enfermedad y su
restablecimiento.
39:2 Jizqiyahu se alegró de su llegada, y les mostró la bayit de sus tesoros: la plata, el oro,
las especias y los aceites fragantes, y toda su armería, y todo lo que había en sus
depósitos. No hubo nada que Jizqiyahu no les mostrara, en su bayit y en todos sus
dominios.
39:3 Entonces el profeta fue donde el melej Jizqiyahu y le preguntó: ¿Qué dijeron aquellos
hombres? ¿De dónde vinieron a ti? Jizqiyahu respo ndió: Han venido a mí de un país
lejano, de Bavel.
39:4 El preguntó: ¿Qué han visto en tu palacio? Y Jizqiyahu respondió: Han visto todo lo
que hay en mi palacio. No hay nada en mis depósitos que no les haya mostrado.
39:5 Entonces le dijo a Jizqiyahu: Shemá la davar de Yahweh Tzva’ot :
39:6 Viene un tiempo en que todo lo que hay en tu palacio, lo que tus ancestros han
atesorado hasta el día de hoy, será llevado a Bavel; no quedará nada, ha dicho Yahweh.
39:7 Y a algunos de tus benei que procederán de ti, que tú habrás engendrado, los tomarán
para servir de eunucos en el palacio del melej de Bavel.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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