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YESHAYAH
ISAIAS
36:2 Desde Lakhish, el melej de Ashur envió al Ravshaqeh con un gran ejército, al melej
Jizkiyahu en Yahrusalaim. El Ravshaqeh tomó posición junto al acueducto del Estanque
de Arriba, por el camino del Campo del Lavador;
36:3 y salieron hacia él Elyaqim ben de Jilquiyahu, el administrador del palacio; Shevná, el
escriba; y Yóaj ben de Asaf, el cronista.
36:4 El Ravshaqeh les dijo: Díganle a Jizqiyahu: Así ha dicho el gran melej, el melej de
Ashur: ¿Qué te hace tan confiado?
36:5 ¡Supongo que el simple hablar brinda consejo y valor para la guerra! Mira, ¿en quién
confías para que te hayas rebelado contra mí?
36:6 Tú confías en Mitzraim, ese bastón de caña rajada, que a cualquiera que se apoye
sobre ella, le entrará por la mano y se la atravesará. Así es el Paroh, melej de Mitzraim,
para todos los que confían en él.
36:7 Y si me dices que confías en YAHWEH tu Elohé, él es aquel cuyos lugares altos y cuyos
altares ha quitado Jizqiyahu, diciéndole a Yahudah y a Yahrusalaim: Ustedes deben
adorar solamente en este altar.
36:8 Ahora ven y haz este trato con mi amo, el melej de Ashur: Yo te daré 2,000 caballos,
si puedes proveer jinetes que los monten.
36:9 Así que ¿cómo podrás rehusarle algo al diputado de uno de los más insignificantes
servidores de mi amo, confiando en Mitzraim por carros y jinetes?
36:10 Y ¿piensas que he subido contra esta tierra para destruirla sin que haya intervenido
YAHWEH? YAHWEH mismo me dijo: Sube contra esa tierra y destrúyela.
36:11 Elyaqim, Shevná y Yóaj le respondieron al Ravshaqeh: Por favor, habla a tus sierv os
en aramita, que nosotros lo entendemos; no nos hables en yahudita a oídos del pueblo
que está sobre la muralla.
36:12 Pero el Ravshaqeh dijo: ¿Acaso me ha enviado mi amo para decir estas palabras sólo
a tu amo y a ti? Fue precisamente para los hombres que están sobre la muralla, quienes,
como ustedes, tendrán de comer sus propios excrementos y beber su propia orina.
36:13 Y el Ravshaqeh se puso de pie y gritó a gran voz en yahudita, diciendo: ¡Oigan las
palabras del gran melej, el melej de Ashur!
36:14 Así ha dicho el melej: Que no los engañe Jizqiyahu, porque él no los podrá salvar.
36:15 Tampoco dejen que Jizqiyahu los haga confiar en YAHWEH, diciendo: Seguramente
YAHWEH nos salvará; esta ciudad no caerá en manos de Ashur.
36:16 ¡No escuchen a Jizqiyahu! Porque así ha dicho el melej de Ashur: Hagan la shalom
conmigo y ríndanse a mí, para que coman todos de su vid y de su higuera, y beban todos
de las aguas de sus cisternas,
36:17 hasta que yo venga y los lleve a una tierra como la de ustedes, tierra de pan y de
vino, tierra de grano y de viñas.
36:18 Cuídense de dejarse engañar por Jizqiyahu, diciendo: Yahweh nos salvará. ¿Acaso
alguna de las deidades de las naciones libró su tierra de la mano del melej de Ashur?
36:19 ¿Dónde estaban las deidades de Jamat y de Arpad? ¿Dónde estaban las deidades de
Sefarwáyim? ¿Acaso salvaron éstas a Shomrón de mi mano?
36:20 ¿Cuáles de entre todas las deidades de estas tierras salvaron sus tierras de mi mano,
para que Yahweh salve a Yahrusalaim de mi mano?
36:21 Pero ellos callaron y no le respondieron ni una davar; porque la orden del melej era:
No le respondan.
36:22 Entonces Elyaqim ben de Jilqiyahu, el administrador del palacio; Shevná, el escriba; y
Yóaj ben de Asaf, el cronista, fueron a Jizqiyahu con sus vestiduras desgarradas, y le
informaron las palabras del Ravshaqeh.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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