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SHEMOT
EXODO
9:21 pero los que no prestaron atención a la davar de Yahweh por medio de Moshé,
dejaron sus esclavos y sus crianzas de animales a campo raso.
9:22 Yahweh le dijo a Moshé: Extiende tu brazo hacia el shamaim para que caiga
granizo sobre toda la tierra de Mitzraim, sobre hombre y bestia y sobre toda
hierba de los campos en la tierra de Mitzraim.
9:23 Así que Moshé sostuvo su vara hacia el shamaim, y Yahweh envió truenos y granizo, y
descargas de fuego al suelo (relámpagos), mientras Yahweh hacía llover granizo grande
sobre la tierra de Mitzraim.
9:24 El granizo era bien pesado, mezclado con fuertes destellos de fuego (relámpagos) en
medio del granizo, tal como no había caído sobre la tierra de Mitzraim desde que se había
hecho nación.
9:25 Por toda la tierra de Mitzraim el granizo derribó todo lo que había a campo raso, tanto
a hombres como a bestias; el granizo derribó también todas las hierbas del campo y
quebró todos los árboles del campo.
9:26 Solamente en la región de Goshen, donde estaban los Yisraelitas, no hubo granizo.
9:27 Enseguida el Paroh mandó buscar a Moshé y Aharón y les dijo: Yo he pecado esta vez.
Yahweh es el Justo, y mi pueblo y yo somos perversos.
9:28 Intercede con Yahweh para que terminen los truenos terribles y el granizo. Los dejaré
ir; no tienen que quedarse por más tiempo.
9:29 Moshé le dijo: Cuando vaya saliendo de la ciudad, extenderé mis manos a Yahweh; los
truenos cesarán y no caerá más granizo, para que sepas que la tierra es de Yahweh.
9:30 Pero yo sé que tu y sus cortesanos todavía no respetan a Elohé YAHWEH. –
9:31 Ahora, el lino y la cebada estaban arruinados, porque la cebada estaba en la espiga y
el lino estaba en brote;
9:32 pero el trigo y el centeno no fueron afectados, porque maduran tarde.
9:33 Dejando al Paroh, Moshé salió de la ciudad y extendió las manos hacia Yahweh Elohe y
los truenos y el granizo cesaron, y no se derramó más lluvia sobre la tierra.
9:34 Pero cuando el Paroh vio que habían cesado la lluvia y el granizo y los truenos, se
puso obstinado y volvió a pecar, como también sus cortesanos.
9:35 De manera que el corazón del Paroh se endureció y no dejó ir a los Yisraelitas, tal
como había predicho Yahweh a través de Moshé.
LA PLAGA DE LAS LANGOSTAS
10:1 Entonces Yahweh le dijo Moshé: Ve donde el Paroh. Porque yo he endurecido su
corazón y los corazones de sus cortesanos, para poder desplegar estas señales
mías entre ellos,
10:2 y que ustedes les cuenten a sus benei y a los benei de sus benei cómo me
burle de los mitsritas y cómo desplegué mis señales entre ellos para que
ustedes sepan que yo soy YAHWEH.
10:3 Así que Moshé y Aharón fueron donde el Paroh y le dijeron: Así dice YAHWEH, el Elohé
de los ivrim/Hebreos, ¿Por cuánto tiempo rehusarás humillarte delante de mí?
Deja ir a mi pueblo para que me adoren.
10:4 Porque si rehúsas dejar ir a mi pueblo, mañana traeré langostas sobre tu
territorio.
10:5 Cubrirán la superficie del país, de manera que nadie podrá ver el suelo. Ellas
devorarán el residuo sobreviviente que te quedó después del granizo; y
devorarán todos tus árboles que crecen en el campo.
10:6 Además llenarán tus palacios y las Casas de todos tus cortesanos y de todos
los mitsritas, algo que ni tus padres ni los padres de tus padres han visto desde
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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