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IYOV
JOB
28:26 cuando le puso una regla a la lluvia y un camino a relámpagos y truenos,
28:27 Entonces él la vio y la declaró; la estableció y también la escudriñó.
28:28 Le dijo al hombre: Mira, el respeto al Soberano es la sabiduría; apartarse del mal es
entendimiento.
29:1 Iyov continuó su discurso y dijo:
29:2 ¡Oh si yo fuera como en los meses pasados, como en los días cuando Elohé me
guardaba!
29:3 Cuando él hacía brillar su lámpara sobre mi cabeza, cuando a su luz yo caminaba en la
oscuridad.
29:4 Cuando yo estaba en los días de mi vigor, cuando la compañía de Elohé favorecía mi
morada;
29:5 cuando Shaddai estaba aún conmigo, cuando mis benei estaban a mi alrededor;
29:6 cuando mis pies se bañaban en crema, y las rocas me vertían corrientes de aceite.
29:7 Cuando yo iba al tribunal de la ciudad, y tomaba mi asiento en la plaza.
29:8 Los jóvenes me veían y se hacían a un lado; los ancianos se Levantaban y
permanecían de pie.
29:9 Los nobles detenían sus palabras, y se ponían la mano sobre la boca.
29:10 Las voces de los príncipes se acallaban, su lengua se pegaba a su paladar.
29:11 Los oídos que me oían me llamaban dichoso; los ojos que me veían, me daban
elogios.
29:12 Porque yo salvaba al pobre que clamaba, al huérfano que no tenía quien le ayudara.
29:13 La bendición del moribundo caía sobre mí, y yo alegraba el de la viuda.
29:14 Yo me vestía de rectitud y ella me envolvía; mi mlevanto y mi turbante era la justicia.
29:15 Yo era ojos para el ciego y pies para el cojo.
29:16 Era un padre para los necesitados, e investigaba la causa del extraño.
29:17 Yo le rompía las quijadas al malvado, y de sus dientes arrancaba la presa.
29:18 Yo pensaba que terminaría mis días con mi familia, y que multiplicaría mis días como
la arena.
29:19 Mis raíces llegaban hasta las aguas, y el rocío se posaba en mis ramas.
29:20 Mi vigor se renovaba, mi arco siempre nuevo en mi mano.
29:21 La gente me escuchaba con expectación; y esperaba mi consejo en silencio.
29:22 Después que yo hablaba no tenían nada que decir; mis palabras eran como gotas de
rocío sobre ellos.
29:23 Me esperaban como a la lluvia, y abrían su boca como a la lluvia tardía.
29:24 Cuando me sonreía con ellos, ¡no lo creían! Nunca esperaban una señal de mi favor.
29:25 Yo escogía el camino para ellos y presidía sobre ellos; vivía como un melej entre sus
tropas, como uno que consuela a los dolientes.
30:1 Pero ahora se burlan de mí esos que son más jóvenes que yo, aquéllos a cuyos padres
yo habría desdeñado poner junto con los perros de mi rebaño.
30:2 ¿Para qué me sirve la fuerza de sus manos? Todo su vigor se les ha ido.
30:3 Por la miseria y el hambre están anémicos; huyen a una tierra reseca, a una tierra
arruinada y desolada.
30:4 Recogen malvas entre los arbustos; raíces de retama para comer.
30:5 Expulsados de la sociedad, les gritan como a ladrones.
30:6 Viven en los barrancos de los arroyos, en los huecos de la tierra y de las peñas.
30:7 Chillan entre los arbustos, se apiñan debajo de los espinos.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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