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HADASSÁH

ESTHER

4:8 También le dio una copia del decreto que se había promulgado en Shushán para la
destrucción de ellos. Le pidió que se la mostrara a Hadassáh, le informara y le encargara
que fuese a donde el melej para suplicarle e interceder ante él por su pueblo.
4:9 Cuando Hatakh regresó y le entregó a Hadassáh el mensaje de Mordekhay,
4:10 Hadassáh le dijo a Hatakh que le levantara a Mordekhay la siguiente respuesta:
4:11 Todos los cortesanos del melej y el pueblo de las provincias del melej saben que si
alguna persona, hombre o mujer, entra a la presencia del melej en el patio interior sin
que lo hayan llamado, hay una sola sentencia: que se le dé muerte. Solamente si el melej
le extiende el cetro de oro, podrá vivir. Y a mí no me han llamado para visitar al melej en
los últimos treinta días.
4:12 Cuando le dijeron a Mordekhay lo que había dicho Hadassáh,
4:13 Mordekhay mandó que le respondieran a Hadassáh: No te imagines que porque estás
en el palacio del melej serás la única de todos los yahuditas que va a escapar con vida.
4:14 Al contrario, si te quedas callada en esta crisis, el alivio y la liberación de los yahuditas
vendrán de otro lugar; pero tú y la bayit de tu padre perecerán. ¡Y quién sabe si para una
crisis como ésta fue que lograste una posición real!
4:15 Entonces Hadassáh le envió esta respuesta a Mordekhay:
4:16 Ve, reúne a todos los yahuditas que viven en Shushán, y ayunen por mí; no coman ni
beban en tres días, ni de noche ni de día. Yo también ayunaré con mis doncellas.
Después iré donde el melej, aunque sea contrario a la ley; y si perezco, que perezca
4:17 Así que Mordekhay fue por la ciudad e hizo tal como le había mandado Hadassáh.
5:1 Al tercer día, Hadassáh se puso su vestido real y se puso de pie en el patio interior del
palacio del melej, frente al palacio real, mientras el melej estaba sentado en su trono real
en la sala real que queda frente a la entrada del palacio.
5:2 Tan pronto el melej vio a la reina Hadassáh de pie en el patio, ella se ganó su favor. El
melej extendió hacia Hadassáh el cetro de oro que tenía en la mano, y Hadassáh se
acercó y tocó la punta del cetro.
5:3 Entonces el melej le preguntó: ¿Qué te preocupa, reina Hadassáh? ¿Cuál es tu petición?
¡Hasta la mitad del reino se te dará!
5:4 Hadassáh respondió: Si a Su Majestad le parece bien, venga hoy Su Majestad con
Hamán al banquete que le he preparado.
5:5 El melej ordenó: ¡Díganle a Hamán que se dé prisa y haga lo que ha dicho Hadassáh! Así
que el melej y Hamán fueron al banquete que Hadassáh había preparado.
5:6 En la fiesta de vino, el melej le preguntó a Hadassáh: ¿Cuál es tu deseo? Se te
concederá. ¿Y qué es lo que solicitas? ¡Hasta la mitad del reino se te concederá!
5:7 Entonces Hadassáh respondió: Mi deseo y mi petición es ésta
5:8 Si Su Majestad me puede hacer el favor, si a Su Majestad le agrada conceder m i deseo y
acceder a mi petición: que venga Su Majestad con Hamán al banquete que les voy a
preparar; y mañana haré lo que diga Su Majestad.
5:9 Ese día Hamán salió alegre y contento de. Pero cuando Hamán vio a Mordekhay en la
puerta real, y que no se levantaba ni temblaba delante de él, Hamán se llenó de ira
contra él.
5:10 Sin embargo, Hamán se controló y se fue a su bayit. Mandó llamar a sus amigos y a
Zeres, su esposa,
5:11 y Hamán empezó a contarles sobre la gloria de sus riquezas, sus muchos benei, todo
sobre cómo lo había promovido el melej ascendiéndolo por sobre los oficiales y los
cortesanos del melej.

KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994

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