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DEVARIM
DEUTERONOMIO
32:45 Y cuando Moshé terminó de recitarle todas estas palabras a todo Yisrael,
32:46 les dijo: Apliquen su mente a todas las palabras con las que les he advertido hoy.
Ordénenselas a sus benei, para que observen fielmente todos los términos de esta Torah.
32:47 Porque esto no es algo trivial para ustedes: es su propia vida; mediante esto ustedes
durarán mucho en la tierra que van a poseer al cruzar el Yardén.
32:48 Ese mismo día Yahweh le habló a Moshé:
32:49 Sube a estas alturas del Abarim hac ia el Monte Nebó, que está en la tierra de Moab
frente a Yerikhó, y contempla la tierra de Kenaan, que les estoy dando a los Yisraelitas
como su propiedad.
32:50 Tú morirás en la montaña que vas a subir, y te reunirás con tu parentela, como
murió tu ají Aharón en el Monte Hor y se reunió con su parentela;
32:51 porque ustedes dos me faltaron entre el pueblo Yisraelita, en las aguas de Meribah
Qadesh en el midbah de Tsin, al fallar en sostener mi santidad entre el pueblo Yisraelita.
32:52 Tú contemplarás mi tierra, pero no entrarás en ella –la tierra que le estoy dando al
pueblo Yisraelita.
33:1 Esta es la bendición con la que Moshé, el hombre de Ha´Elohé, se despidió de los
Yisraelitas antes de morir.
33:2 Dijo: Yahweh vino desde el Sinaí; brilló sobre ellos desde Seír; se apareció del Monte
Parán, y se acercó desde Ribebot Qodesh, centelleando sobre ellos relámpagos de su
diestra.
33:3 Amante, ciertamente, del pueblo, sus consagrados están todos en tu mano. Ellos
siguieron en tus pasos, aceptando tus pronunciamientos,
33:4 cuando Moshé nos ordenó la Torah como la herencia de la comunidad de Yaakov.
33:5 Entonces Él se hizo melej en Yeshurún, cuando se reunieron los cabezas del pueblo,
juntos con las tribus de Yisrael.
33:6 Que viva Reubén y no muera, aunque sean pocos sus Números
33:7 Y dijo esto de Yahudah: Oye, oh Yahweh, la voz de Yahudah y restáuralo a su pueblo.
Aunque sus propias manos luchen por él, ayúdalo contra sus adversarios.
33:8 Y de Lewí dijo: Que tu Tumim y tu Urim sean con tu fiel, a quien probaste en Masah,
desafiaste en las aguas de Meribah;
33:9 que dijo de su padre y de su madre: No los considero. A sus ajís no tomó en cuenta,
ignoró a sus propios benei. Tus preceptos solamente observaron, y guardaron tu alianza.
33:10 Ellos le enseñarán tus leyes a Yaakov y tus instrucciones a Yisrael. Te ofrecerán
incienso para oler y ofrendas enteras en tu altar.
33:11 Bendice, Yahweh, su caudal, y favorece sus empresas. Dales por la espalda a sus
adversarios; que no vuelvan a Levantarse sus enemigos.
33:12 De Binyamín dijo: Amado de Yahweh, reposa seguro a su lado; Él siempre lo protege,
mientras reposa entre sus hombres.
33:13 Y de Yosef dijo: Bendita de Yahweh sea su tierra con abundancia de rocío del
shamaim, y del abismo que yace abajo;
33:14 con el abundante producto del sol, y la abundante cosecha de las lunas;
33:15 con lo mejor de las antiguas montañas, y la abundancia de las colinas inmemoriales;
33:16 con la abundancia de la tierra y su plenitud, y el favor de la Presencia en la Zarza.
Que esto repose en la cabeza de Yosef, en la coronilla del escogido de sus ajís.
33:17 Como el primogénito de un toro en su majestad, tiene astas como los cuernos de un
toro salvaje; con ellas faja a los pueblos, a los confines de la tierra todos juntos. Estas
son las miríadas de Efráyim, y esos son los millares de Menasheh.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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