UNA VIVIENDA PARA CADA FAMILIA.pdf


Vista previa del archivo PDF una-vivienda-para-cada-familia.pdf


Página 1...13 14 15161730

Vista previa de texto


II.15. El generador de la pobreza.- Si un hombre tiene dominio sobre la tierra en que otros han de trabajar
o vivir, puede apropiarse del producto de su trabajo como precio del alquiler o anticrético. De este modo se
infringe la ley fundamental de la naturaleza y la economía clásica, un esfuerzo da una recompensa y de
que el disfrute sea consecuencia del esfuerzo.
La especulación inmobiliaria es el verdadero generador
de la pobreza y también raíz fundamental de la injusta distribución de la riqueza… el continuo crecimiento
de los alquileres y el alza incontrolable en el precio de los terrenos es el precio que el trabajador está
obligado a pagar por el uso del lote urbano, es lo que roba a las masas la riqueza ganada honradamente, y
la acumula y acumula en las manos de los pocos que no hacen nada para ganarla. Así mediante tan
injusta practica las ciudades entran en decadencia la mitad de la ciudad gana dinero sin producir; y a otra
mitad de la cuidad produce sin ganar. Al los primeros le enriquecen injustamente; a la otra mitad le
despojan de su más mínimo ahorro ¿en qué clase de sociedad nos hemos convertido?
Ahora debemos resolver una cuestión de método pues necesitamos liberar el mercado de los lotes de las
garras de la especulación. ¿Cómo lo haremos? ¿Cuánto cobraremos por cada lote baldío? ¿De cuanta
área se necesita cobrar? Vamos paso a paso primero veamos la cuestión del mercado.
II.16. El mercado de los lotes.- Los efectos de la especulación inmobiliaria son catastróficos, no nos
dejemos engañar, partamos de lo más sencillo. Se nos a dicho que los lotes escasean y por ello son
caros y como verán no hay nada más falso, verificamos en las fotos que alrededor de las ciudades
existen miles y miles de lotes… entonces es falso que los terrenos sean escasos, mas si es cierto que
son caros y lo son aún más con cada hora que pasa, pero esos precios son simplemente especulativos
pues en realidad un terreno como recurso natural no tiene más valor que el que la naturaleza lo da, tanto
como el aire que respiramos, los mares o el cielo que nos rodea.
Es cierto los lotes tienen un valor económico y a las leyes del comercio se rigen; entonces como se a
tomado al lote de terreno como mercancía, los que la comercian hablamos de los grandes mayoristas y
en nuestro caso los terratenientes, están obligados a mantener baja la oferta de los lotes, en su propio
lenguaje “mantener bajo el Stock”, el objeto: aumentar la demanda de ellos y así sacar el máximo
rendimiento económico de cada lote de terreno.
El altiplano boliviano, una meseta inmensa y plana de 117.600 km2 si
quisiéramos urbanizarla según la norma solo 70.500 km2 serían
urbanizables; o serían 7`050.000 cuadras cada cuadra con 20 lotes de
500 m2 eso nos da: 141 millones de lotes y apenas somos 10 millones
de habitantes… y si de cada lote se cobrase solo 500 bs al año se
recaudarían 70.500 millones de bolivianos mínimamente.
Serían 141 millones de lotes grandes y cómodos como al más lujoso
estilo de urbanismo organicista o ecologista... no tenemos por qué estar
viviendo en las ratoneras a las que nos han encajado los terratenientes y
especuladores.
Bueno… entonces para disminuir el precio de los lotes según las leyes del mercado se debe crear una
sobreoferta de estos y en este punto la cuestión es procedimental ¿Cómo generar una sobreoferta de
lotes en el marco de las leyes del mercado?
Lea muy atentamente lo que sigue a continuación en Bolivia los municipios quienes están encargados
de cobrar el impuesto catastral en las áreas urbanas, no cobran nada mientras no haya producción y
parece lógico que en los lotes baldíos mientras estén baldíos no se pague nada… porque no hay nada
para avaluar, es esa visión errónea lo que ha permitido la existencia de los miles y miles de lotes baldíos.
Ojo que no se debe olvidar la ley de economía-urbana que si los lotes tienen un valor, dicho valor a sido
creado por el resto de la ciudadanía, de todos aquellos que han constituido sus casas y han invertido
millones de bolivianos en vías, servicios y equipamientos mediante sus representantes por lo tanto no hay
nada más justo que los valores de estos terrenos vuelvan a la misma sociedad mediante la creación de un
impuesto a todos los lotes baldíos que están alrededor de todas las ciudades del país.
Y con esto necesitamos responder a la segunda interrogante: ¿Cuánto cobraremos por cada lote
baldío? Pues sucede que los municipios cobran de un cuarto construido con materiales económicos y con
un piso de tierra y un punto de luz; un impuesto catastral anual de hasta 300 Bs. Este sería el parámetro