Relats Breus 2018.pdf

Vista previa de texto
/07¢$0/$634%&3&-"54#3&64
Diari de Terrassa %JTTBCUF EFKVOZEF
De espaldas
A
L advertir que el Sedán pierde potencia, Roberto enciende las balizas y se
arrima a la banquina. Trata de mirar por los espejos, pero la lluvia es
demasiado intensa. El tamborileo de las gotas en el techo se mezcla con sus
pensamientos. Ninguna casa, nadie en esa ruta inhóspita. Aguza la mirada:
ve algo, acaso luz en una ventana, pero lejos, campo adentro. No querría
bajar, pero se pone el sobretodo y sale.
Las ráfagas barren la ruta, doblegan los álamos. Cuando llega a la altura de la luz,
accede a un camino que se adentra en el campo. La lluvia ha comenzado a ceder, pero
hay mucho barro. Roberto se lamenta por sus zapatos, y avanza. Parece que sí: la luz
surge de una casa.
Da con un patio cercado con alambre. Rodea la casa y llega a una puerta. Llama dos
veces. El ladrido de un perro lo inquieta. Pero nadie responde.
Grita un saludo. Empieza a aplaudir.
Nada.
Sigue rodeando la casa y ve una ventana. Se asoma. A la luz de un velador, distingue el
respaldo de dos sillones verdes que apuntan a un televisor destartalado. En la pantalla
dan la película de un hombre de espaldas, asomado a la ventana de una casa. En blanco
y negro. El tipo tiene un sobretodo, y Roberto ahora lo ve estirarse un poco, en puntas
de pie. Pero, de golpe, el hombre de la pantalla gira a un costado y se tapa los ojos. ¿Qué
estará haciendo? Roberto se estira un poco, para distinguirlo. Y cuando el tipo se da
vuelta, ve que es él mismo. Él mismo en la pantalla. La toma cambia, y muestra también
a otro sujeto: están frente a frente. Quizás sea el dueño de casa. Él parece hablarle al
tipo, pero el dueño se monta al hombro una escopeta que llevaba oculta y le vuela la
cabeza.
Ante lo crudo de la imagen, Roberto tiene que desviar la mirada, y se tapa los ojos.
Si ahora me doy vuelta -piensa-, es el final.
Pero algo lo obliga a hacerlo.
Federico Pera
