La Vida Mistica de Jesus cerca de 1934 pdf.pdf


Vista previa del archivo PDF la-vida-mistica-de-jesus-cerca-de-1934-pdf.pdf


Página 1...75 76 777879124

Vista previa de texto


148

LA VIDA MfSTICA DE JEStiS

maquinacibn p ara quitarle la vida o encarcelarle.
El sacerdote le describio varios medios, a cual
mas sencillo, p ara salir secretam ente de Egipto
y reg resar a Palestina.
H abia notado Jesus muchos indicios de la hostilidad que su presencia en Egipto habia suscitado, y de nuevo iba a beber el caliz de am argura,
por lo que ciertam ente eran tentadoras las proposiciones del sacerdote; pero Jesus se nego en
absoluto a desistir de su intento, diciendo: “ No
tran sijo con la falsedad ni vendo mi alma a cambio de la salvacibn del cuerpo. A nadie enganare
ni sere complice de la hipocresia. Vuelvete a los
tuyos y diles que permanecere fiel a Dios y a mi
mismo.”
Inform adas de esta decision las autoridades
superiores de la Fraternidad, ordenaron que compareciese Jesus, y el hierofante le impuso las ma­
nos sobre la cabeza y diole un pergam ino en el
que estaba escrita esta sola p alab ra: “ Sinceridad.” Jesus conocio que todo habia sido una prueba de Su sinceridad, sin caer en la tentacion.
Semanas despues, presentose otro mensajero
en casa de Jesus con un interesante relato, dicien­
do que tambien en otro tiempo estuvo el en la mism a situacion que Jesus, y habia sufrido la hostilidad de los sacerdotes de Egipto, sin que se queb ra n ta ra su proposito de ser Maestro. Ahadid que
habia obtenido altos grados en la organizacion,
hasta ser admitido en las superiores ceremonias
y secretos conclaves; pero que entonces vid que
todo era corrupcion, pues se sacrificaban en la
hoguera inocentes ninos, m ujeres, hombres y animales en holocausto a los falsos dioses, por lo que
tomd la resolucion de huir, y asi exhortaba a Je­

EL MAESTRO

149

sus a que pensara bien en el porvenir y se retrajese antes de que fuera demasiado tarde.
Al preguntarle Jesus que como habia entrado
en Su aposento, respondib que por haber gozado
de la confianza de la F raternidad conocia todos
los pasadizos y puertas que daban acceso a los edi­
ficios de la organizacion.
Jesus acusdle entonces de traidor y le dijo que
no queria escuchar a quien no tenia las manos
limpias ni era capaz de m ostrar un propdsito su­
perior al suyo. Desaparecio el mensajero, y de
nuevo fue llamado Jesus a comparecer ante la
Fraternidad, cuyo hierofante volvio a imponerle
las manos y diole un pergam ino en el que estaba
escrita esta sola palabra : “Justicia.” Y Jesus comprendid que nuevam ente habia salido triu n fan te
de otra prueba.
Un mes mas tarde, m ientras Jesus estaba meditando tranquilam ente en Su oratorio, presentose
otro sacerdote que empezo por ponderar las comodidades y suntuosidad de la estancia diciendo que
sin duda le habia distinguido de tal suerte la F raterniad de Egipto, porque lo diputaban por el m a­
yor de todos ellos, y que por las curaciones realizadas en extranas tie rra s y por las maravillosas
interpretaciones dadas en las respuestas a las preguntas hechas en India y Persia, dem ostraba que
era el mas eminente filosofo, mistico e instructor
del mundo.
En consecuencia, incitd a Jesus a que no se som etiera a los dictados de la F raternidad, sino que
desde luego fuese por el mundo y organizase un
sacerdocio bajo su jefatu ra, que se sobrepondria
a todos los demas y le allegaria una victoria per­
sonal. Refieren las crdnicas que aquel hombre ha-