La Vida Mistica de Jesus cerca de 1934 pdf.pdf

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LA VIDA MfSTICA DE JEStiS
maquinacibn p ara quitarle la vida o encarcelarle.
El sacerdote le describio varios medios, a cual
mas sencillo, p ara salir secretam ente de Egipto
y reg resar a Palestina.
H abia notado Jesus muchos indicios de la hostilidad que su presencia en Egipto habia suscitado, y de nuevo iba a beber el caliz de am argura,
por lo que ciertam ente eran tentadoras las proposiciones del sacerdote; pero Jesus se nego en
absoluto a desistir de su intento, diciendo: “ No
tran sijo con la falsedad ni vendo mi alma a cambio de la salvacibn del cuerpo. A nadie enganare
ni sere complice de la hipocresia. Vuelvete a los
tuyos y diles que permanecere fiel a Dios y a mi
mismo.”
Inform adas de esta decision las autoridades
superiores de la Fraternidad, ordenaron que compareciese Jesus, y el hierofante le impuso las ma
nos sobre la cabeza y diole un pergam ino en el
que estaba escrita esta sola p alab ra: “ Sinceridad.” Jesus conocio que todo habia sido una prueba de Su sinceridad, sin caer en la tentacion.
Semanas despues, presentose otro mensajero
en casa de Jesus con un interesante relato, dicien
do que tambien en otro tiempo estuvo el en la mism a situacion que Jesus, y habia sufrido la hostilidad de los sacerdotes de Egipto, sin que se queb ra n ta ra su proposito de ser Maestro. Ahadid que
habia obtenido altos grados en la organizacion,
hasta ser admitido en las superiores ceremonias
y secretos conclaves; pero que entonces vid que
todo era corrupcion, pues se sacrificaban en la
hoguera inocentes ninos, m ujeres, hombres y animales en holocausto a los falsos dioses, por lo que
tomd la resolucion de huir, y asi exhortaba a Je
EL MAESTRO
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sus a que pensara bien en el porvenir y se retrajese antes de que fuera demasiado tarde.
Al preguntarle Jesus que como habia entrado
en Su aposento, respondib que por haber gozado
de la confianza de la F raternidad conocia todos
los pasadizos y puertas que daban acceso a los edi
ficios de la organizacion.
Jesus acusdle entonces de traidor y le dijo que
no queria escuchar a quien no tenia las manos
limpias ni era capaz de m ostrar un propdsito su
perior al suyo. Desaparecio el mensajero, y de
nuevo fue llamado Jesus a comparecer ante la
Fraternidad, cuyo hierofante volvio a imponerle
las manos y diole un pergam ino en el que estaba
escrita esta sola palabra : “Justicia.” Y Jesus comprendid que nuevam ente habia salido triu n fan te
de otra prueba.
Un mes mas tarde, m ientras Jesus estaba meditando tranquilam ente en Su oratorio, presentose
otro sacerdote que empezo por ponderar las comodidades y suntuosidad de la estancia diciendo que
sin duda le habia distinguido de tal suerte la F raterniad de Egipto, porque lo diputaban por el m a
yor de todos ellos, y que por las curaciones realizadas en extranas tie rra s y por las maravillosas
interpretaciones dadas en las respuestas a las preguntas hechas en India y Persia, dem ostraba que
era el mas eminente filosofo, mistico e instructor
del mundo.
En consecuencia, incitd a Jesus a que no se som etiera a los dictados de la F raternidad, sino que
desde luego fuese por el mundo y organizase un
sacerdocio bajo su jefatu ra, que se sobrepondria
a todos los demas y le allegaria una victoria per
sonal. Refieren las crdnicas que aquel hombre ha-
