Diario personal de Skye Duncan.pdf

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trabajo. Además, añoro sus bromas y estupideces. Supongo que uno no sabe lo que tiene hasta que lo
pierde. Intentaré verle en su nuevo puesto.
Debo estar loca. Son las cuatro de la tarde y el sol luce radiante... y voy a salir a la calle para ver al doctor
Knox en el laboratorio. Como me dé el más mínimo rayo de sol en la cara o las manos...
Mejor no lo pienso y me voy ya.
07/04/2016 Ahora que he logrado dejar de llorar un poco, te cuento Danielle. Fui a ver a Knox a SU nuevo
puesto para hablar con él. No solo se negó a atenderme, se estuvo tapando los oídos con los dedos para no
escucharme y llamó a seguridad para que me sacasen de “SU” laboratorio. Jamás nadie me humilló tanto sin
tener culpa de nada. Ni me quedé a trabajar...
Al llegar a casa, Louis “casualmente” salía a correr. Danielle, como no estaría que acabé allí mismo, en el
pasillo del edificio frente a mi puerta, tirada en el suelo, llorando y abrazada a Tully. Me quería morir.
Cuando me calmé un poco me di cuenta de que Louis también lloraba. Entre gimoteos le pregunté que le
pasaba, me respondió que lloraba porque yo estaba llorando.
Al final nos fuimos cada uno a nuestra casa y me metí en la cama, donde lloré hasta que me quedé
dormida. Intentaré hablar con mi hermana antes de ir a trabajar.
08/04/2016 El laboratorio se ha convertido en mi mayor pesadilla. Todo me recuerda a él... hasta estoy
pendiente del ascensor y la puerta por si aparece. Y lo peor es que se que no va a volver. No puedo trabajar
así ni allí. Me voy a tomar un tiempo de reflexión, aunque creo que la solución es la evidente y la que no
quiero ver.
11/04/2016 Está decidido. Ayer al entrar en el laboratorio rompí a llorar de nuevo. No entiendo porque lloro
tantísimo por alguien que ha sido básicamente un incordio y una molestia durante este tiempo, alguien que
ha conseguido hacerme sonreír cuando estaba más estresada y me ha animado siempre a seguir hacia
adelante, creyendo en mí más que yo misma.
Gastaré mis días de vacaciones antes de despedirme. Creo que es hora de romper con el pasado y buscar un
nuevo futuro. Dejaré el diario al doctor Knox, pues seguramente le sirva para no repetir los mismos fallos y
para guiarse en la investigación.
A Chandler le diré la verdad, que el doctor Knox está perfectamente capacitado para seguir con la
investigación y que le consiga al científico que precise, pues seguro que tiene colegas con los que trabajar en
un ambiente más agradable.
Yo no puedo trabajar con quien no me quiere a su lado y estoy segura de que él avanzará más y mejor,
pues yo sigo sin poder experimentar con animales.
12/04/2016 Está hecho. El doctor Chandler no quiere dejarme ir y me ha rogado que me marche de
vacaciones y que decida a mi regreso si me quedo o me voy. No se da cuenta de que está decidido...
He dejado el diario al doctor Knox y una carta despidiéndome de él. Espero que tenga suerte y que este dolor
que siento desaparezca pronto.
14/04/2016 Estúpida cita médica. Si no llega a ser por lo que es, ahora mismo estaría en la otra punta del
país, tratando de ver a mi hermana... y el 17 a repetirla de nuevo. Maldita porfiria....
18/04/2016 Me ha llamado el doctor Chandler para decirme que me he dejado algunos objetos personales en
el laboratorio y que, si tan decidida estoy a irme, que haga el favor de ir a recogerlos. Con esto entiendo
que Knox aceptó el puesto... Supongo que ya está todo decidido. Iré a por ello y a mi regreso comparé un
billete de ida a L.A.
Acabo de regresar del laboratorio. El doctor Knox, siguiendo con su línea infantil y despreocupada, me solicitó
para el puesto a Chandler. Además me dejó una anotación en el diario que me ha calado hondo. Lloré con
sus disculpas finales, al igual que me hizo sonreír con su forma de auto castigarse. El muy tonto se fue a
Boston y me trajo media tienda de souvenirs para alegrarme. Le dejé mi respuesta en el diario. Mañana
regreso al trabajo. No sé porque sonrío y lloro a la vez.
