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Presente y futuro

¿QUÉ ES EL LAICISMO?

La laicidad del Estado y de sus instituciones es
ante todo un principio de concordia de todos los
seres humanos fundado sobre lo que los une, y
no sobre lo que los separa.

referirse al ideal de emancipación de la esfera pública con
respecto a cualquier poder religioso o, en un sentido más
amplio de toda tutela del Estado que, siendo democrático,
ha de ser de todos y no sólo de unos algunos”.
La laicidad descansa en
tres pilares: la libertad de
conciencia, lo que signifiPuede definirse la laicidad
como un régimen social de conca que la religión es libre
pero solo compromete
vivencia, cuyas instituciones
a los creyentes, y que
políticas están legitimadas por
el ateísmo es libre pero
la soberanía popular y no por
sólo compromete a los
elementos religiosos.
ateos; la igualdad de deSi la laicidad designa el estado ideal de emancipación
rechos, que impide todo
mutua de las instituciones reprivilegio público de la
religión o del ateísmo; y
ligiosas y el Estado, el laicismo
la universalidad de la acevoca el movimiento histórico
de reivindicación de esta emanción pública, esto es, sin
cipación laica. La laicidadpretende un orden político al ser- discriminación de ningún tipo. Esas son las tres exigencias
vicio de los ciudadanos, en su condición de tales y no de indisociables del laicismo, dice Henri Peña-Ruiz.
sus identidades étnicas, nacionales y religiosas.
El término laicidad viene del vocablo griego laos, que Como señala A. Comte-Sponville en su Diccionario Filosódesigna al pueblo entendido como unidad indivisible, refe- fico: “El laicismo nos permite vivir juntos, a pesar de nuesrencia última de todas las decisiones que se tomaban por tras diferencias de opinión y de creencia. Por eso es bueno.
el bien común. El laicismo recoge ese ideal universalista de Por eso es necesario. No es lo contrario de religión. Es, inorganización de la ciudad y el dispositivo jurídico que se disociablemente, lo contrario del clericalismo (que querría
funda y se realiza sobre su base.
someter el Estado a la Iglesia) y del totalitarismo (que preEl laicismo, afirma Henri Peña-Ruiz, “es la palabra para tendería someter las Iglesias al Estado).”
Este principio se realiza a través de los dispositivos jurídicos de la separación del Estado y las distintas instituciones
religiosas, agnósticas o ateas y la neutralidad del Estado
con respecto a las diferentes opciones de conciencia particulares.

Los principios del laicismo
1) Libertad de conciencia. La conciencia es naturalmente libre para adherirse a cualquier opción espiritual, ya sea creyente, agnóstica o atea, o para
no adherirse a ninguna o cambiar de opción cuando quiera (la apostasía es un derecho que ha de ser garantizado por el Estado).
2) Separación del Estado y las confesiones religiosas. Lo que implica la clara distinción entre el ámbito público y el privado, y la estricta separación entre la política y las religiones u otros particularismos.
3) Igualdad de trato de todos los ciudadanos, sean mujeres o varones. La neutralidad del Estado laico
exige que ninguna opción particular (religiosa o no) sea discriminada ni positiva ni negativamente. No
caben los privilegios públicos de una opción cualquiera en un Estado laico. Solo así se garantiza la
igual consideración de todos los individuos como ciudadanos libres.
4) La búsqueda del bien común como única razón de ser del Estado. Los griegos llamaban “koinonía” al principio según el cual el ejercicio de la ciudadanía debía tener como único referente el bien común (koinon), poniendo entre paréntesis
los intereses privados. El Estado laico, sobre la base de aquel principio republicano, tiene como referencia la universalidad del bien común. No es
legítima la financiación pública de los cultos particulares, que debe destinarse única y exclusivamente a lo que es de interés general. El laicismo se
compromete así con la defensa de los servicios públicos, es decir, la utilización del presupuesto público para aquellos servicios que son de interés
general (educación, sanidad, etc.).

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SÍMBOLO - Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones

Buenos Aires, Septiembre 2017