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Manual

COMPLICACIONES RENALES Y URINARIAS
EN PACIENTES TERMINALES
Las manifestaciones urológicas en pacientes terminales son múltiples y en la ma­
yoría de los casos constituyen urgencias médicas.








Las situaciones clínicas que con más frecuencia nos podemos encontrar son:
Insuficiencia renal
Uropatías obstructivas
Hematurias y síndromes cístitico-hemorrágicos
Disfunciones vésico-esfinterianas
Fístulas urinarias
Alteraciones en el mantenimiento del sondaje vesical

1. INSUFICIENCIA RENAL
En pacientes terminales la función renal se pierde lenta y progresivamente, no
suele ser oligúrica e implica una lesión irreversible del riñón, que indica una acelera­
ción del proceso del fin de la vida. Por lo que nuestra intervención en el contexto de
un paciente terminal sería expectante y paliativa, cuidando del confort y aliviando
síntomas.

2. UROPATÍAS OBSTRUCTIVAS
1. Tracto superior: la solución es quirúrgica, aunque siempre valorando la situa­
ción del paciente. En el caso de pacientes terminales nos indican la evolución
de su enfermedad. Tendríamos que derivar al hospital para valoración o, si la
perspectiva de muerte es muy inminente, actuar para aliviar síntomas.
Los hallazgos clínicos de la obstrucción del tracto urinario superior (si el curso
evolutivo ha sido lento) son: aparición de anurita con escasa o nula sintomatolo­
gía previa y, lo más frecuente, dolor abdominal y disfunción de la diuresis.
El diagnóstico y la decisión terapeútica ha de efectuarse con carácter de ur­
gencia. En fases avanzadas de la enfermedad, las técnicas invasivas están con­
traindicadas.
2. Tracto inferior: las podemos diagnosticar mediante la exploración física: si
existe dolor o disconfort en hipogastrio y a la palpación identificamos una vejiga
distendida, podemos aliviarlo mediante la colocación de una sonda vesical.
Si no es factible el sondaje por vía uretral, las otras soluciones son quirúrgicas,
siempre evaluando correctamente al paciente y predominando en la decisión del
abordaje la idea de confort y bienestar del mismo.
Si no fuera posible el sondaje vesical deberíamos derivarlo al hospital para
una punción suprapúbica o valoración por cirugía.