REFLEXIONES SOBRE EL TAMAÑO DE LOS ANIMALES TERRESTRES.pdf

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Otros fenómenos como grandes glaciaciones globales o erupciones masivas se consideran mas
bien como los efectos colaterales que un gran impacto podría producir, por lo que no serían
más que sinergias de una misma catástrofe cósmica.
Otras causas apuntan a las fluctuaciones del campo magnético terrestre provocadas por los
movimientos internos del Núcleo metálico de la Tierra, ya que mientras se produce el cambio
de polaridad magnética tiene lugar una fuerte disminución de la protección de la Tierra frente
a la fuerte radiación cósmica y solar lo que podría afectar de forma significativa a la vida en la
Tierra.
Además de la cinco grandes extinciones contrastadas, también se han producidos muchas
extinciones menores, no masivas y sin tanta regularidad en el tiempo, debidas a las mismas
causas o a explosiones de supernovas cercanas. De hecho existe otra teoría que indica que
dado que cada 25 millones de años aproximadamente la Tierra entra en la zona densa de la
galaxia (los brazos espirales) viéndose sometida a un mayor riesgo de explosiones violentas o
al azote de vientos estelares intensos.
Así mismo la nube de Oort, una zona llena de restos rocosos procedentes de la formación del
Sistema Solar situada en los confines del mismo, tiene un mayor riesgo de verse deformada y
perturbada por el paso de estrellas cercanas con el consiguiente envío de cometas y asteroides
hacia el sistema solar interior, como refleja la hipótesis Shiva.
En estas hipótesis a la gran catástrofe destructiva inicial habrían seguido incendios pavorosos
de todos los grandes bosques, quizás el mar hirvió, violentos terremotos y otras catástrofes a
las que habría seguido un invierno nuclear durante años o incluso siglos que habría terminado
con la inmensa mayoría de la fauna y flora, disminuyendo consecuentemente el abundante
alimento que precisaban aquellos enormes animales herbívoros, por lo que si hipotéticamente
se hubiesen salvado algunos de la gran catástrofe, morirían luego de inanición lo que
provocaría también la muerte de los carnívoros gigantes que eran sus depredadores.
Por el contrario los pequeños animales menos necesitados de grandes cantidades de alimentos
pudieron arreglarse con lo poco que quedaba y mantener la vida en el fondo de sus
madrigueras a varios metros bajo el suelo, en charcas escondidas en situación anfibia, vida que
se regeneró en los milenios siguientes hasta hoy. Así pues estas extinciones menores deben
afectar mas a los grandes animales que a los medianos y pequeños.
Tras todas las extinciones la vida se regeneró una vez pasados los terribles efectos de la
catástrofe con la causó. Desarrollándose a partir de los supervivientes. Pero resulta extraño
que en la última ocasión al desarrollarse de nuevo la vida como en las extinciones anteriores,
ningún nuevo ser terrenal haya alcanzado el gigantismo de sus antecesores.
Tras la extinción K-T de hace 65 M de años, no volvieron a desarrollarse los animales
gigantescos sobre la superficie de la Tierra.
La pregunta que nos hacemos es ¿por qué en la actualidad no hay como antaño animales
terrestres que alcancen las grandes dimensiones y peso de los anteriores? Cuando toda la
naturaleza se ha regenerado completamente e incluso desarrollado nuevas especies, y esto ha
ocurrido igualmente en las otras ocasiones.
Es decir que cuando un planeta que está situado en la zona habitable de su estrella tiene
vida, si en una extinción masiva esta no desaparece totalmente, se regenerará una y otra vez
completamente en un relativamente corto periodo de tiempo de unos pocos millones de
años.
Los mamíferos han evolucionado también en estos últimos 65 M de años desde los originales,
unas pequeñas musarañas, a toda la compleja diversidad que conocemos hoy en día
destronando a los desaparecidos dinosaurios que eran reptiles aunque muy evolucionados.
Incluso algunos mamíferos terrestres o anfibios han conquistado el mar transformándose
