Los signos del zodÃaco Louise Huber.pdf

Vista previa de texto
11
Los signos del zodíaco y los planetas producen efectos
reales y demostrables en la humanidad porque los seres
humanos vivimos fundamentalmente en nuestra psique,
es decir, en el pensamiento y el sentimiento.
Los doce arquetipos
En psicología, los arquetipos se definen como imágenes
o modelos primordiales del inconsciente colectivo que
determinan en gran medida el comportamiento humano. Estas imágenes primordiales también pueden considerarse como concentraciones de energías inconscientes con una estructura común. Los arquetipos producen
efecto en los individuos que han desarrollado sensibilidad a los mismos y que muestran una estructura similar.
La astrología moderna reconoce que los elementos astrológicos, sobre todo los signos zodiacales y los planetas, también tienen carácter arquetípico. Se ha demostrado que personas con el Sol en el mismo signo, es
decir, individuos que han nacido en el mismo mes, reaccionan de forma similar ante situaciones parecidas.
La parte arquetípica del signo correspondiente muestra
unas características similares.
Jung describe los efectos arquetípicos del inconsciente
colectivo de una manera que puede trasladarse a los
doce signos zodiacales y también al contenido simbólico
de las energías planetarias. Dice:
«El inconsciente colectivo es la realidad psíquica
primordial, la fuente de todas las motivaciones y
formas originales humanas, y de los arquetipos
de vida. No es una dimensión de impulsos e instintos sino un espacio de imágenes simbólicas.
Es el reino de la fantasía creativa del espíritu, en
donde el sentido de valor no está sujeto a la razón. El inconsciente, el consciente y el ámbito de
lo suprapersonal forman un campo común de
relaciones sociales y valores éticos en el que cualquier cosa que ocurra tiene influencia en todos
los puntos del campo.»
Según esto existe una sustancia o una energía única y
homogénea que une a todos los seres vivos. La única
forma de experimentar esto es introducirse con la conciencia en los más profundos niveles de nuestro ser y,
para ello, la psicología astrológica y la meditación son
de gran ayuda. Este modelo vivo y orgánico del mundo debe tenerse presente en cualquier tipo de reflexión
sobre el ser humano y también en meditación. De este
modo vamos de lo global al detalle, del todo a lo individual, de lo grande a lo pequeño, y no al contrario. En la
naturaleza siempre vemos primero el bosque y después
los árboles, primero el prado y después la hierba, en primer lugar el individuo en toda su apariencia y después
las singularidades de su carácter.
En psicología astrológica, al hacer la interpretación de
un horóscopo, el todo o la unidad se considera más que
cerrar
