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2. Los siete planetas clÆsicos.qxd

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Desempeñaba magníficamente su cargo de mediador entre arriba y abajo, esto es, entre creadores y creación, pasando por los
diferentes niveles intermedios, y le producía una gran alegría llevar a cabo estas tareas con la mayor rapidez posible. La mayoría
de las veces trataba de conseguir el máximo efecto con el mínimo gasto de energía, ahorrando tiempo y estando en distintos
lugares al mismo tiempo.

Mercurio en nuestros días
Como principio planetario, Mercurio tiene una función de intermediario. Participa en todas las formas de relación existentes en la
vida humana. De él proviene el impulso de relacionarse, establecer
contacto e intercambiar ideas. Mercurio crea campos de comunicación y de relación en red. Está ininterrumpidamente activo estableciendo relaciones entre todo y manteniendo la comunicación
entre los distintos elementos. Mercurio está presente allí donde se
produce cualquier tipo de transmisión o intercambio de información. El flujo de información no debe interrumpirse y deben buscarse permanentemente nuevas posibilidades para que ésta circule
de forma más rápida y efectiva.Así pues, Mercurio es el planeta de
la actualidad puesto que rige medios de comunicación como el
teléfono, la radio, la prensa, Internet, y también los sistemas de
transporte, las carreteras, los automóviles, los ferrocarriles, los aviones, los satélites y las estaciones espaciales (todo lo que sirve para el
intercambio y el transporte de información, bienes y personas).

Hablar y escuchar
Para realizar satisfactoriamente la tarea de comunicación se
necesitan, sobre todo, las capacidades de hablar y escuchar. El
lenguaje permite que las personas se relacionen entre sí, aunque
pertenezcan a culturas diferentes o tengan idiomas distintos.
Mediante el intercambio de ideas o pensamientos conocemos a
los demás y percibimos los puntos de coincidencia o discrepancia con ellos. El lenguaje une, puesto que permite intercambiar
pensamientos y emociones. Si al hablar nos observamos, nos
daremos cuenta de si nuestras palabras expresan exactamente lo
que pensamos o sentimos. Comprobaremos que con ellas podemos herir a los demás pero también que, cuando decimos algo
con amor, producen un efecto positivo en ellos. Cuanto más

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