Los Planetas Bruno y Louise Huber.pdf

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Saturno, la Gran Madre
Saturno se ha relacionado desde la antigüedad con la Tierra y la
materia, por eso se le atribuyen nombres como la Gran Madre o
la Madre Primordial.Todos hemos comprobado alguna vez cómo
la sensación de bienestar y pertenencia transmitida por la madre
nos produce un incremento positivo de la experiencia del yo
saturnino. La exigencia maternal de Saturno es que todo esté en
orden, que todos los peligros y factores perturbadores sean eliminados. Como fuerza protectora, Saturno necesita estar completamente seguro de que todo funciona bien. Esto es imprescindible para garantizar la seguridad en el nivel de criatura. La
madre siempre vigila a sus hijos para que no sufran ningún tipo
de daño. Está siempre disponible y se preocupa de todo lo necesario para vivir. Para el hijo, la madre es la instancia encargada de
la conservación de la vida, que le prepara todo lo necesario y lo
alimenta, protege e instruye. Una de las funciones maternales de
Saturno es la de educar a los hijos de manera que se conviertan
en adultos conscientes de su responsabilidad, capaces de cuidar
de sí mismos y dominar la materia. La posición de Saturno en el
horóscopo nos proporciona información sobre la influencia de
la madre y también sobre las posibilidades de la familia en el
nivel existencial. Si existieron necesidades materiales no cubiertas, se dieron situaciones de inseguridad o el niño creció sin
madre, de mayor puede tener dificultades para manejar las cuestiones materiales de la vida.
Inercia
La inercia puede convertirse en una de las debilidades más
importantes de la materia. Aparece muy fácilmente cuando se
tiene un exceso de bienes materiales. Cuando la seguridad y la
supervivencia están garantizadas, el cuerpo quiere cada vez más
bienestar y se vuelve cada vez más perezoso y cómodo. Esta
sobresaturación suele producirse cuando Saturno recibe sólo
aspectos azules. En estos casos aumenta mucho la necesidad de
confort y de tener cosas más bonitas, confortables y cada vez
mejores. El acolchamiento de los sillones y los sofás debe ser cada
vez más grueso y mullido. Es el comienzo del proceso de saturación. Nuestra civilización está notablemente caracterizada por
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