La Astrología y los Siete Rayos Bruno y Louise Huber.pdf


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Hasta aquí hemos visto el plano físico con sus siete subplanos. Tres de estos subplanos son etéricos y contienen
el cuerpo causativo de la apariencia física del ser humano. Los cuatro subplanos restantes son los niveles de
manifestación en la existencia puramente física.

3. El plano emocional (kama)
El cuerpo emocional tiene también dos niveles principales. El superior es el nivel de los sentimientos. Todos
tenemos sentimientos: algunas personas o cosas nos gustan mucho y otras nos resultan desagradables. Esto es algo
de lo que somos conscientes. A los sentimientos que nos
resultan agradables los llamamos «buenos». Pero aunque
no queramos, también tenemos otros sentimientos que
nos disgustan. Estos últimos pueden causarnos sentimientos de culpabilidad e incluso podemos llegara a
odiarnos por el hecho de tenerlos. Pero somos conscientes de ellos. A esto me refiero cuando hablo de «sentimientos». En cambio, las «emociones» son inconscientes
y compulsivas. Como son inconscientes pero quieren ser
vividas, son compulsivas. Esto significa que, cuando recibimos un estímulo emocional, sencillamente reaccionamos. No necesitamos ninguna explicación racional para
hacerlo. Probablemente nos justifiquemos con algún
argumento del tipo: «¡Me ha mirado mal, por eso le he
golpeado!». Pero con seguridad ésta no es la verdadera
razón. Lo cierto es que en mí hay una determinada
estructura emocional que es la responsable de mi reacción y que probablemente estaba esperando esta oportunidad para manifestarse. Este tipo de reacciones se dan
muy a menudo y no sabemos por qué. Como en otros
casos, en el nivel superior consciente de los sentimientos
encontramos los patrones que nos sirven para explicar las
emociones.Así como el cuerpo etérico vitaliza al cuerpo
físico, también tenemos unos sentimientos conscientes
que, en cierto modo son la filosofía que necesitamos para
tener emociones. Resumiéndolo brevemente: somos
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