La AstrologÃa y los Siete Rayos Bruno y Louise Huber.pdf

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Cada cruz contiene los cuatro temperamentos o elementos. Las cruces tienen una importancia especial porque
nos muestran la motivación, esto es, nos indican el «porqué» y el «para qué». En el siguiente nivel tenemos a los
temperamentos, que nos indican el «dónde», el «cuándo»
y el «cómo». Es esencial clarificar la diferencia entre
ambos planos. Ante todo debemos conocer el porqué, es
decir, el objetivo o la finalidad, de lo contrario cualquier
acción que emprendamos es inútil. Después, los temperamentos nos dan información sobre cómo va a suceder.
Así pues, las cruces responden a las preguntas «por qué»
y «para qué». Mientras que los temperamentos nos dan
información sobre el «cómo», el «dónde» y el «cuándo».
La separación de los planos
En el pensamiento esotérico es muy importante discriminar de manera clara los diferentes niveles o planos. Si
mezclamos términos de niveles distintos no conseguiremos nuestro objetivo e ignoraremos la razón. Éste es uno
de los principales problemas de la astrología actual. En
ella se mezclan muchas veces conceptos de niveles diferentes y, con los argumentos así encontrados, se intenta
demostrar algo. Esto no tiene ninguna utilidad pues no
aporta claridad sino confusión. Por eso es muy importante diferenciar bien los niveles. Debemos saber de qué
plano estamos hablando y, al hacerlo, no debemos emplear términos correspondientes a otros planos. Lo que sí
debemos hacer es relacionar los términos (esto es algo
distinto), mostrando que un término de un plano produce otros términos en otros planos. Ésta es la manera
correcta de proceder, pues así se ponen de manifiesto las
interrelaciones entre los diferentes planos.
La conciencia y la voluntad
Todo tiene un inicio, un desarrollo y una manifestación
final, el mundo real en el que vivimos, esto es, las formas.
El esoterismo retrocede plano a plano hasta llegar a la
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