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justo. Claro que lo que la ley dice no siempre es lo justo
pero eso no significa que lo que dictaminemos lo sea. La
justicia es un asunto complejo como para dejar que la ira
dictamine lo que es y lo que no es.
El octavo andar o el andar de Dramacos.
1. Caminando Adriano llegó a un pueblo donde se discutía
entre las gentes sobre que templo debía construirse.
2. Escuchando esto Adriano preguntó: "¿Que templo
necesitan los dioses?"
3. De entre el pueblo salio el sacerdote y la sacerdotisa
para responder. Dijo él: "Los dioses que todo dan querrán
sin duda oro y gemas para sus templos, mármol fino
pulido donde podamos agachar la cabeza en adoración".
4. Ella dijo: "Los dioses jamas nos han dicho nada a
nosotros, solo tenemos historias del pasado y la palabra
del sacerdote".
5. El sacerdote gritó a la mujer pero Adriano felicito a la
sacerdotisa en su lugar y le dijo: "Correcto es, si los dioses
no hablan por si mismos nada necesitan".
6. El sacerdote retó a Adriano: "Si tan inteligente te crees
dile tu al pueblo que templo construir".
7. Pidió silencio entonces y habló diciendo: "Si los dioses
necesitan algo ellos mismos pueden dárselo, ¿Para que
necesita un dios un templo de oro y gemas? Si piensan
que todo es obra de sus dioses entonces díganme, ¿Que
creen que necesitan de ustedes?"
