El tomate mecánico..pdf

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Tomate 0065 esa mañana observó el aviso de un desplazado que dormía al lado
de una acera:
“Señor o señora, soy un desplazado de la violencia, he sido expulsado de mi
pueblo por los violentos, no tengo para comer ni dormir, por favor colabóreme”
Por unos largos minutos tomate 0065 observó el aviso como tratando de descifrar
un petroglifo, había algo en común con lo que sentía aquel ser humano y lo que
recién le había hecho La Federación de Tomates tras condenarlo de traidor. Lo
primero es que se había quedado sin comunidad -ambos eran seres solitarios-, lo
segundo era que a pesar de que querían seguir perteneciendo a la comunidad
estaban imposibilitados a regresar, y lo tercero y más importante: la violencia era
el eje transversal en ambos casos, en uno por defecto y en otro por exceso.
Todo acto de maldad necesariamente tenía algo de violencia, tomate 0065 se
preguntaba por qué el juego para ir al cielo y ascender de posición en el estante
del supermercado tenía una buena suma de sangre y dolor, y además encontraba
que en esta dimensión, la violencia también era común. ¿Por qué habían usado la
violencia contra ese ser humano? ¿Por qué en el supermercado la sangre y los
golpes eran pan de cada día? ¿Qué significaba la violencia en la vida y en el
universo?
Tomate 0065 estuvo en silencio por varios minutos más y dio vuelta al letrero en
diversidad de ángulos. Cuando el desplazado abrió los ojos y vio a tomate 0065,
este empezó a predicar:
-Todos tenemos deseos y necesidades, y es lo que irreparablemente nos motiva a
movernos, debemos romper la ley de la gravedad todos los días, necesitamos
violencia para superarla, y así con el viento, con el agua, con el hambre, con los
miedos, con las pasiones. Es un movimiento infinito, por ello necesariamente sin
violencia no hay paz. Pero todo va ascendiendo, las violencias nunca serán
iguales, en esta y la otra dimensión tenemos algo en común: la transmutación
principal a metales o dinero es una prioridad, la violencia por ende estará
concentrada en ese asunto.
-Es la hora de no preocuparnos por la violencia sino por ascender a otra violencia,
con un objetivo superior.
El desplazado volvió a cerrar los ojos y tomate 0065 miró el horizonte con un aire
de rabia y orgullo, ahora quería cambiar el contenido de su juego: era su misión.
