Revista Ambiente Siglo XXI. N° 31 Noviembre Diciembre.pdf


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longitud de la hoja y su diámetro. Tanto la cubierta exterior de cualquiera de las
partes de la planta macrófita,
es decir las hojas, rizomas,
tallos, raíces, así como las paredes de los tubos que tiene
la estructura del micrófito es
una membrana especializada,
en dejar pasar solo la molécula de oxígeno de una superficie a otra de las caras de la
membrana, en función de la
diferencia de la presión de saturación de oxígeno que se
tenga entre las caras de ésta.
El sentido de paso del flujo del
oxígeno es siempre desde la
superficie que tiene mayor
presión a la de menor presión
de oxígeno. La cantidad o
caudal de oxígeno que pasa
de un lugar al otro varía con
arreglo a la diferencia de la
presión isostática; esta última
depende de la presión física y
de la concentración de oxígeno. Los micrófitos, por tanto,
no pueden vivir enraizados a
partir de una cierta profundidad, unos 70 cm. dependiendo del grado de eutrificación
del terreno, el del agua y de
la especie de la planta. La calidad del material que tiene la
membrana de las plantas
macrófitas no es igual en to-

das las especies, ya que sólo
la transferencia del oxígeno se
origina a partir de un cierto
valor diferencial de las presiones isostáticas entre las dos
caras de la pared de la membrana.
El camino del oxígeno en la
planta.
Siempre el micrófito toma el
oxígeno del aire que le rodea
(lo podría tomar de otro medio, pero en la naturaleza no
se dan otras condiciones)
siendo las zonas emergidas de
las hojas las únicas capaces
de transferir oxígeno al interior de los huecos. El oxígeno
(el aire tiene 21% de oxígeno)
tiende a pasar de la superficie
exterior de la hoja al interior
de los tubos de ésta. La presión isostática de oxígeno en
los huecos es siempre menor
que la del aire exterior (en los
huecos o tubos sólo se tiene
vapor de agua y oxígeno) por
tener este último menos concentración de oxígeno. Así
pues el oxígeno que pasa a la
hoja en la zona que emerge
del agua, empieza a distribuirse y equilibrarse entre todos
los tubos colaterales y a lo
largo de cada uno de ellos,
descendiendo por éstos, hacia
las raíces.
La transferencia del oxígeno
del micrófito al agua.
Cuando el oxígeno llega a la
zona de la hoja sumergida,
sucede que el agua en contac-

NOVIEMBRE / DICIEMBRE 2015

to con la pared de la hoja, demanda el oxígeno que está en
los conductos tubulares de
esta zona, a causa de la DBO
y DQO del agua, que hace que
la presión isostática de oxígeno sea menor en el agua que
en el interior de los tubos, cediendo éstos parte del oxígeno
que tienen hacia la zona de la
demanda; no lo ceden todo,
porque existe también una
fuerte demanda, que les reclama el sistema radicular
(sucede lo mismo que en un
conducto o tubo que lleve
agua; cuando éste se bifurca
o se le añade otra tubería, el
agua se reparte siempre entre
ellos, hasta lograr que se
equilibren las presiones entre
las dos salidas) que normalmente tiene condiciones eutrificantes más severas que las
de la lámina de agua que baña las hojas. Los tubos que
más oxígeno dejan son siempre los que están mas próximos a la zona exterior, por lo
que el reparto de oxígeno
siempre tiende a ser menor
en las hojas hacia el agua,
que el que solicita la zona sumergida. De esta forma, el
reparto de oxígeno es más
ecuánime y puede llegar mejor a las raíces (las raíces del
micrófito suelen ser muy numerosas y finas, mientras que
el número de hojas en relación con el de las raíces es
pequeño y el grosor de éstas
es grande con respecto al de
la raíz). El sistema radicular,
con sus rizomas se provee del
oxígeno que le transmiten las
hojas. La cantidad de oxígeno
que se emite por el sistema
radicular está en función de la
cantidad de oxígeno que les
llega a la zona y de la presión
isostática entre los tubos y el
medio según la demanda de
cada lugar.
(Continuará en el próximo
número. ¿QUE SON LOS
“FILTROS VERDES”? (2ª
Nota)
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