PP, PSOE y C's, la gran estafa política (1).pdf


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Texto denuncia referente a las elecciones del pasado marzo 2016
una vez y salgamos todos de dudas. Una España sin Cataluña y el País Vasco sería como si a un
coche les quitas dos de la cuatro ruedas; y lo van a conseguir si siguen creando separatistas con su
política de negación de derechos y continuación de una Constitución que prometía mucho pero no
ha dado nada, al menos al pueblo a la que iba "supuestamente dirigida".
El centralismo español siempre se ha basado en el insulto, la opresión, la anulación de derechos, la
incautación y otras prácticas típicas de una dictadura casi milenaria que está convirtiendo a nuestro
país en el último reducto fascista del mundo.
Estamos ya en campaña electoral para las próximas elecciones del 26 de junio y el primer partido en
utilizar la técnica del medio es el mismísimo PSOE cuando anuncia a través de Meritxell Batet que
su partido asegura las pensiones a los pensionistas. El PP también ha utilizado este ardid para
atemorizar a los pensionistas; lo que ambos partidos no añaden es que el fondo de pensiones se
escapa como el agua en un cesto por no actuar con sentido común, es decir, por empobrecer a la
clase trabajadora que es la que lleva la carga producción-consumo y la que contribuye con sus
cuotas a la SS, el IRPF que ha de pagar, más el IVA que le cobran por consumir. Estos dos partidos
se han dejado seducir - léase sobornar - por políticas de neoliberalismos, las cuales les dan un
amplio margen de maniobra, bajo control fiscal, libre disposición laboral y otros privilegios que
acaban dañando a las pymes, a los autónomos y, cómo no, a los trabajadores en general.
Quizás España no debió jamás entrar en la zona Euro, ya que para ser competitivos dentro de
Europa hay que pagar salarios bajísimos, los cuales empobrecen a la clase trabajadora, la cual
compra menos por precariedad salarial, lo que incide negativamente en el consumo y por ende en el
PIB. Es decir, una cosa trae la otra: menos dinero es igual a menos consumo, igual a menos
comercio (es decir, menos ventas), igual a menos actividad productiva, igual a despidos que dan
lugar a parados que cobran prestaciones por desempleo, no cotizan a la SS ni pagan IRPF, lo que
vacía las arcas de la Seguridad Social que no pueden llenarse bien debido a una baja acti vidad
laboral-comercial, en fin, un bucle.
No hay que ir a Stanfort para darse cuenta que la economía de un país, de una Unión Europea, se
basa en el tándem consumo-producción y que es el Estado el que debe gestionar la actividad
económico-productiva mediante dispositivos fiscales de subvención y del control del valor del dinero
para hacer viables los ingresos del estado, los cuales no sucumbirán si todas las partes cumplen su
cometido. De ahí que las filosofías liberales y neoliberales den rienda suelta a prácticas de
explotación y precarización laboral, así como a ventajas fiscales: pagar menos impuestos, bajas
cotizaciones a la SS de la parte obligatoria del empresario sobre los trabajadores, lo que unido a
unos sueldos bajos dan cotizaciones bajas de los trabajadores y a un IRPF exiguo que deriva en
déficit que causa el vaciado vertiginoso de las mencionadas arcas del estado. Si no lo arreglan
(que lo dudo), la poca juventud que quedará en España no cobrará pensiones y tendrá que fiarse de
fondos privados de pensiones que acaban desapareciendo por el escaso control fiscal-bancario y
por la avaricia descontrolada de unos sinvergüenzas de derechas que profesan las mismas
ideologías que el PP, C's y otras hierbas fascistas

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