Agil Mente Estanislao Bachrach.pdf

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Día 2. Perspectiva del realista: Traé tus fantasías a la Tierra y tratá de ver cómo podría llevarse a la práctica eso que tu imaginación
creó.
Día 3. Perspectiva del crítico: Preguntate y buscá los puntos débiles de tu idea.
Ejemplo:
Soy el manager de un grupo, y mi desafío creativo es “Quiero que los empleados vengan más seguido a mi oficina para ver cómo
se sienten y cómo están trabajando”.
Día 1. Perspectiva del soñador: Que haya sillas flotantes para que los empleados se puedan sentar en los pasillos de la empresa, y
que esas sillas vengan automáticamente hasta mi oficina.
Día 2. Perspectiva del realista: Las sillas flotantes hoy por hoy son imposibles, pero quizá podría tener sillas más cómodas en mi
oficina para que vengan más seguido.
Día 3. Perspectiva del crítico: ¿Cuánto van a costar esas sillas? ¿Y si después todos los empleados quieren tener esas sillas en su
escritorio? ¿Y si se relajan tanto que no me prestan atención?, etcétera.
